Obesidad, diabetes y hasta problemas de fertilidad…
son algunas de las consecuencias de no dormir bien. Cuidar el tiempo y la calidad de tu sueño es muy importante, descubre más aquí.

Ya desde el 2016, los problemas de sueño constituían una epidemia global que amenazaba la salud y la calidad de vida de casi la mitad de la población mundial, según datos de la Asociación Mundial de Medicina del Sueño (WASM, por sus siglas en inglés); pero seguro esa cifra ha aumentado considerablemente durante los últimos cinco años. Y claro que esto es un motivo de alarma, puesto que “dormir bien es uno de los tres pilares fundamentales para gozar de una buena salud, además de una dieta equilibrada y el ejercicio regular”.
Creo que la mayoría de nosotros hemos podido comprobar que el ritmo de vida actual, tan lleno de responsabilidades, puede orillarnos a ir descuidando nuestros hábitos de salud. La realidad es que muchos viven en un estado de estrés constante, en el que no se pueden desconectar completamente de sus trabajos o compromisos y la única forma de contrarrestar ese sentir es relajarse un momento al final del día, cuando se ha cumplido con la mayoría de los deberes. Pero la facilidad de tener un mundo de entretenimiento al alcance de nuestras manos (en nuestro celular), nos lleva a que por querer “despejarnos” un momento antes de dormir, terminemos sacrificando valiosas horas de sueño que nuestro cuerpo va a reclamarnos en algún momento, si es que aún no lo hace.
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Las horas de sueño que cada persona necesita son variables pero, en general, se recomienda dormir entre 7 y 9 horas; además del tiempo, también es importante tener calidad de sueño. No velar por esto traerá muchas consecuencias, aquí te menciono algunas de las principales:
- Múltiples problemas de salud. La falta continua de sueño produce que el sistema inmunitario se debilite, dejándonos sin defensas ante las enfermedades. También se ha asociado estrechamente con enfermedades como hipertensión, ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares e incluso tasas de fertilidad más bajas. Otro trastorno que aparece con la privación del sueño es una disminución de la tolerancia a la glucosa, por lo que las personas son más propensas a desarrollar diabetes, al no poder manejar sus niveles de glucemia. Además, favorece la obesidad, ya que según un estudio realizado en 2015 por investigadores en Qatar, dormir poco hace que aumente nuestro apetito y la resistencia a la insulina. Un estudio desarrollado por la Real Sociedad de Salud Pública (RSPH, por sus siglas en inglés), revela que más de un tercio de la gente come mal cuando duerme poco. Y, evidentemente, también se ve afectada nuestra salud mental. Según el Instituto de Medicina del Sueño, una organización española que investiga los trastornos del sueño, dormir poco está ligado a la depresión, la ansiedad y los problemas psicológicos e incluso psiquiátricos.
- Baja capacidad cognitiva. La falta de sueño provoca una disminución de la función cerebral, por lo que nuestra capacidad cognitiva se reduce. Según expertos de la WASM, “los efectos de la falta de sueño afectan a la capacidad de atención, la recuperación de la memoria y el aprendizaje”.
- Mal humor. Sin duda, todos hemos pasado alguna mala noche en la que no pudimos descansar adecuadamente y -no me dejarás mentir- al otro día te sientes cansado, irritable y de muy mal humor. Esto es porque al no dormir adecuadamente, tu mente no se logra desconectar y tu cuerpo tampoco se repara, lo que ocasiona esa fatiga que se expresa como fastidio y mal humor.
- Cansancio permanente. Es importante dormir bien cada noche para tener la energía suficiente durante el día siguiente y así poder desarrollar nuestra actividad diaria con el rendimiento físico adecuado. Madrid Mateu, coordinador de fitness, dijo a BBC Mundo: “Por la noche se produce el proceso de regeneración de tejidos, tanto cerebral como físicos. Si no se produce un descanso no hay una recuperación correcta y eso afecta directamente al rendimiento, tanto físico como intelectual”.
- Mayor probabilidad de accidentes. Según Shirley Cramer, directora ejecutiva de la RSPH, “uno de cada cinco accidentes de auto tiene que ver con la falta de sueño”. La somnolencia puede retrasar el tiempo de reacción al volante igual que conducir en estado de ebriedad. Además, estudios demuestran que la pérdida y/o mala calidad del sueño, puede provocar más accidentes laborales, por diferentes lesiones en las áreas de trabajo.
*Artículo elaborado con información de:
https://www.muyinteresante.es/salud/fotos/consecuencias-de-dormir-poco/dormir-poco-cerebro
https://www.tucanaldesalud.es/es/tusaludaldia/articulos/conoces-efectos-dormir-bien
https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/04/160404_salud_falta_sueno_no_dormir_consecuencias_lb






