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Salud mental: un derecho universal que debe protegerse

Hoy, 10 de octubre, se celebra el Día Mundial de la Salud Mental.

Foto: Pulso Estudiantil
Foto: Pulso Estudiantil

La Organización Mundial de la Salud (OMS) presenta datos preocupantes: una de cada ocho personas en el mundo enfrenta actualmente problemas de salud mental. Es decir, 280 millones de personas padecen depresión y 301 millones sufren trastornos de ansiedad, incluyendo 58 millones de niños y adolescentes. Estas cifras no deben pasarse por alto, ya que estas enfermedades tienen un impacto significativo en la salud física, el bienestar general, las relaciones interpersonales y los medios de subsistencia de las personas.

Ante el aumento de estas enfermedades, la OMS estableció el 10 de octubre como el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha anual para recordarnos la importancia de la salud mental en nuestras vidas y para concienciar a las personas y comunidades sobre los desafíos que enfrentan quienes luchan contra trastornos mentales. Además, se busca impulsar medidas que promuevan y protejan la salud de todos, bajo el lema de este año: “La salud mental es un derecho humano universal”.

La creación de conciencia es fundamental, ya que los problemas de salud mental a menudo pasan desapercibidos. Esta falta de visibilidad puede llevar a la falta de comprensión. El Día de la Salud Mental nos brinda la oportunidad de abrir un diálogo público sobre este tema, eliminar prejuicios y fomentar la empatía.

Por otro lado, la estigmatización suele ser uno de los principales obstáculos para quienes buscan ayuda en problemas de salud mental. Sin embargo, al hablar abiertamente sobre su importancia y compartir historias personales, todos podemos contribuir a normalizar la búsqueda de apoyo y tratamiento.

Este día también es una ocasión para resaltar la necesidad de garantizar un acceso equitativo a los servicios de salud mental. En todo el mundo, muchas personas se encuentran con barreras que dificultan el acceso al apoyo necesario, ya sea debido a la falta de recursos, la estigmatización o la ausencia de servicios de esta área en sus comunidades. Al concientizar sobre estas barreras y abogar por políticas y recursos que mejoren el acceso a la atención de la salud mental, podemos contribuir a asegurar que todos tengan la oportunidad de recibir el tratamiento y el apoyo que merecen.

A menudo, podemos asumir que los problemas de salud mental afectan solo a ciertos grupos demográficos, pero la realidad es que todos estamos en riesgo, desde adolescentes hasta adultos mayores y de cualquier clase social.

En la adolescencia, por ejemplo, se experimentan cambios rápidos y desafíos emocionales. Los adolescentes enfrentan presiones académicas, sociales y personales. La OMS señala que aproximadamente uno de cada siete jóvenes de 10 a 19 años experimenta algún trastorno mental, lo que destaca la necesidad de apoyo y comprensión en esta etapa crucial. Por otro lado, en la edad adulta, las responsabilidades laborales, familiares y financieras pueden generar estrés. La OMS destaca que los trastornos mentales son una de las principales causas de discapacidad en adultos. La salud mental en el lugar de trabajo y el equilibrio entre trabajo y vida personal son áreas críticas a considerar. Finalmente, en la población de adultos mayores, a menudo el aislamiento social y las preocupaciones sobre la salud física pueden afectar profundamente la mente. Mantener una conexión con la comunidad y buscar apoyo es esencial para su bienestar.

Así que como puedes darte cuenta, el Día Mundial de la Salud Mental es más que una fecha en el calendario; es una oportunidad para recordarnos a nosotros mismos y a los demás que la salud mental es un componente esencial de la vida. Al crear conciencia, reducir el estigma y promover el acceso a la atención de la salud mental, podemos contribuir a tener una sociedad más comprensiva y solidaria.

Reflexionemos sobre cómo podemos ser parte del cambio y apoyar a quienes luchan con problemas de salud mental. Juntos, podemos crear un mundo en el que cada individuo tenga el derecho y la oportunidad de vivir una vida plena y saludable, tanto física como mentalmente.

En Filipenses 4:6–7, encontramos una promesa que nos ayuda a reforzar nuestra confianza en Dios y nos da la fórmula para vivir libres de ansiedad, promoviendo una buena salud mental:

“Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”


*Artículo elaborado con información de:

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-disorders

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/adolescent-mental-health#:~:text=Datos%20y%20cifras,morbilidad%20en%20ese%20grupo%20etario

https://www.who.int/es/campaigns/world-mental-health-day/2023

https://www.paho.org/es/campanas/dia-mundial-salud-mental-2023

Dámaris Salazar

Autor
LCC. Productora de contenido digital en la Universidad de Montemorelos.
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