UM
Conectando

El sueño, nuestro aliado emocional

Descubre cómo el sueño de calidad influye directamente en tu salud mental y emocional.

Foto: Envato Elements
Foto: Envato Elements

Dormir va más allá de ser simplemente un acto de descanso; es una inversión diaria en nuestro bienestar físico y mental, un colchón que amortigua las tensiones y potencia nuestras emociones a diario. Tener calidad de sueño es realmente importante para lograr una salud integral.

En la sociedad actual, la calidad del sueño se ve comprometida debido a factores como el estrés y la ansiedad, derivados de las presiones laborales y personales. El uso prolongado de dispositivos electrónicos antes de dormir, altera los ritmos circadianos, mientras que estilos de vida sedentarios y malos hábitos alimenticios también contribuyen. Trastornos del sueño como el insomnio, pueden ser prevalentes, y horarios irregulares (incluyendo turnos rotativos), desregulan el reloj biológico. Estos elementos, en conjunto, explican por qué muchas personas experimentan dificultades para descansar adecuadamente en la actualidad.

La relación entre la calidad del sueño y el bienestar psicológico se presenta como un tema crucial hoy en día, siendo un elemento clave para obtener un bienestar integral. A través de una entrevista con el psicólogo Kener Mex Balam, terapeuta en el Centro de Atención Familiar de la Facultad de Psicología de la Universidad de Montemorelos (UM), exploramos diversas maneras en las que la calidad del sueño impacta el bienestar psicológico.

¿Puede el estrés refugiarse en una mala noche de sueño?

Según Mex, el estrés y la ansiedad (problemas omnipresentes en la sociedad moderna), están directamente relacionados con la calidad del sueño, según revela un estudio de la Fundación Nacional del Sueño. Este estudio evidencia que el 65% de las personas con mala calidad de sueño experimentan altos niveles de estrés, sugiriendo una conexión directa entre la privación del sueño y la producción de cortisol, la hormona del estrés. Este fenómeno, a su vez, contribuye a la ansiedad y al estrés crónico.

¿Es el descanso el maestro de ceremonias de nuestro estado de ánimo?

La influencia de la falta de sueño se manifiesta en un estado de ánimo con irritabilidad, tristeza y falta de motivación; mientras que tener sueño adecuado, favorece un estado de ánimo más equilibrado y positivo, constituyendo un elemento clave en el mantenimiento de la salud mental.

Sueño, el arquitecto emocional nocturno

La importancia del procesamiento emocional durante el sueño se destaca, ya que el cerebro organiza y procesa las emociones del día de manera efectiva. Un sueño adecuado facilita este proceso, permitiendo una comprensión y manejo más efectivos de las emociones.

Mejora de la concentración y la memoria

La relación entre sueño y función cognitiva, resaltada por la Universidad de Harvard, subraya la mejora en la memoria, toma de decisiones y resolución de problemas, asociada a un sueño de calidad. Este aspecto es esencial para la concentración, la atención y la adquisición de nuevas habilidades.

Regulación del apetito y la resiliencia emocional

La falta de sueño puede afectar a las hormonas que regulan el apetito, lo que puede llevar a la ingesta excesiva de alimentos hipercalóricos y al aumento de peso. Esto, además, puede afectar la autoestima y la imagen corporal. Por otro lado, las personas que duermen bien, tienden a ser más resistentes emocionalmente y pueden manejar mejor el estrés de la vida diaria, así como los desafíos al tratar de mantener buenos hábitos diarios.

Mex concluye esta entrevista con una verdad impactante: la falta crónica de descanso está vinculada a sombras psicológicas más profundas. Es como si el descanso fuera el guardián que previene las sombras de la depresión y la ansiedad. La solución no es solo descansar, sino abrazar el autocuidado, valorando cada noche como una joya esencial en el bienestar mental.

Fuente: Kener Mex, Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Dámaris Salazar.

Laura Marrero

Autor
Coordinadora de Periodismo Institucional en la Universidad de Montemorelos.
Ver más