De la vida de Moisés podemos aprender innumerables lecciones para nuestra vida, pero espero que si actualmente te encuentras en una posición de liderazgo, estas sencillas lecciones que yo encontré, te puedan ser de utilidad.

Mucho se ha escrito, hablado, estudiado y discutido sobre la vida de Moisés. Sin lugar a dudas, este personaje fue uno de los hombres más extraordinarios que caminó en esta tierra. Nació esclavo, se convirtió en nieto de faraón, huyó de Egipto -después de haber matado a un egipcio, por defender a un esclavo-, se convirtió en pastor de ovejas y, finalmente, fue llamado por Dios para libertar y liderar a su pueblo hacia la tierra prometida. Definitivamente es una historia extraordinaria.

En este artículo quiero compartirte tres lecciones de liderazgo, sencillas pero muy importantes, que podemos aprender de algunas experiencias de la vida de Moisés:

1. El trabajo, posición o circunstancia en la que te encuentras en este momento, no determina lo que Dios puede llegar a hacer a través de ti. (Éxodo 3:1-10)

Si la misión de Moisés era libertar al pueblo de Dios de su esclavitud en Egipto, lo más lógico hubiera sido que Dios lo usara cuando estaba preparado y con gran influencia en ese país. Sin embargo, después de que Moisés huyó de Egipto, Dios esperó 40 años -en los que Moisés fue pastor de ovejas-, para finalmente revelarle su verdadera misión. No hay lógica humana en la preparación de Moisés, su trabajo previo a ser el líder y libertador de Israel no comprendía el currículum de un gran líder, sin embargo, ese fue el camino que Dios usó para moldearlo.

2. Ama al que diriges. (Éxodo 32)

Moisés estaba dedicado completamente hacia la gente que dirigía. En cierta ocasión, el jefe de Moisés (Dios), le dijo que iba a destruir a ese pueblo y que le daría otro. Moisés sabía mejor que nadie cómo era esa gente y, en ese momento, Dios le había dado la excusa perfecta para dejarlos sin "verse mal". Pero, a pesar de todo, Moisés amaba a ese pueblo y le pidió a Dios que los perdonara, y que si no los perdonaba, también lo desechara a él.

3. La misión siempre será más importante que el líder. (Deuteronomio 31)

Cuando finalmente llegó el tiempo de cruzar el Río Jordán, y sabiendo Moisés que él no sería quien los llevaría al otro lado, presentó a todo el pueblo a su nuevo líder, Josué. En ese punto, Moisés pudo haber tomado una mala actitud, diciéndole a Josué cosas como que a pesar de haber liderado a ese pueblo durante 40 años, finalmente Dios no lo dejaría completar su misión. Pudo haber actuado molesto con el nuevo líder o, simplemente, pudo llenarle la cabeza con quejas sobre las malas experiencias vividas. Pero no fue así, Moisés sabía que la misión de llegar a la tierra prometida era más importante que él mismo. Por eso, frente a todo el pueblo, presentó y motivó al nuevo líder, asegurándose de dejarle todas las herramientas para que continuara con la misión que él había comenzado años atrás. Así que recuerda, la misión siempre será más importante que una persona en particular.

De la vida de Moisés podemos aprender innumerables lecciones para nuestra vida, pero espero que si actualmente te encuentras en una posición de liderazgo, estas sencillas lecciones que yo encontré, te puedan ser de utilidad.