La luz solar es la base de la energía vital y aporta múltiples beneficios a nuestra salud, sólo tenemos que exponernos al sol de manera adecuada y con las precauciones necesarias.

Hablar de la exposición solar es un tema complejo. Por un lado, hay quienes disfrutan recostarse por largos períodos de tiempo bajo el sol para lograr el bronceado "ideal"; pero, por otro, están quienes atemorizados por la creciente incidencia del cáncer en la piel o el envejecimiento cutáneo prematuro, evitan a toda costa el contacto con la luz solar.

Estar en los extremos nunca es lo más recomendable, por lo que debemos informarnos bien para poder tomar conciencia de lo que realmente afectará o beneficiará a nuestra salud. Si bien asolearse en exceso puede llegar a ser muy perjudicial, evitar a toda costa nuestra exposición a la luz natural también puede ocasionarnos problemas.

La luz solar es la base de la energía vital y nos aporta múltiples beneficios, sólo tenemos que exponernos de manera adecuada, con una conciencia solar (aquí hablamos sobre este tema). A continuación, te comparto algunos de los beneficios más importantes:

1. Favorece nuestro estado de ánimo. Pareciera que la luz del sol nos ayuda a ver la vida de forma más positiva y aleja el cansancio, la depresión y el estrés. Esto se debe a que los rayos UV aumentan la producción de un neurotransmisor relacionado con la sensación de bienestar: la serotonina, que también interviene en la regulación del sueño, la temperatura del cuerpo y la conducta sexual.

2. Estimula nuestras defensas. El sol es capaz de aumentar el número de glóbulos blancos en sus dos líneas, neutrófilos y linfocitos; estos conforman el primer escuadrón de defensa del organismo frente a cualquier infección.

3. Ayuda a los huesos y dientes. Los rayos UV ayudan a producir vitamina D en la piel, que es fundamental para la mineralización de huesos y dientes. Exponerse 5 ó 10 minutos al sol, dos o tres veces por semana, es suficiente para recargar los depósitos de vitamina D en nuestro cuerpo.

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Foto de Julian Jagtenberg en Pexels

4. Mejora el aspecto de la piel. La radiación solar ayuda a prevenir o manejar problemas como el acné y otras enfermedades de la piel, con sólo media hora de sol al día puedes mejorar su aspecto. La clave está en no sobrepasar los 30 minutos y tomarlo a primera hora de la mañana o a última de la tarde, cuando no hay peligro de quemadura.

5. Equilibra el colesterol. Las personas que viven en climas soleados presentan menos incidencia de enfermedades cardiovasculares. Se ha comprobado que los niveles de colesterol son menores en verano, porque la luz UV es necesaria para metabolizarlo y, cuando tomamos el sol, disminuye su nivel y se evita que se pegue a las arterias.

6. Disminuye la presión arterial. El sol provoca una vasodilatación de los vasos sanguíneos superficiales y aumenta la circulación de la sangre en la piel, disminuyendo los valores de presión arterial.

7. Mejora la calidad del sueño. A pesar de que en verano los días son más "largos" y nos acostamos más tarde que en el invierno, nos resulta más fácil levantarnos descansados. Esto se debe al efecto de los rayos UV en la hormona de la melatonina, que se encarga -entre otras cosas- de regular los ciclos de sueño. Los niveles de melatonina en sangre son más altos durante la noche, cuando no hay luz. Cuando hay luz, la melatonina desciende y nos sentimos más despiertos y activos.

Estos son sólo algunos de los beneficios de la exposición adecuada a la sol de forma intencionada y en los horarios adecuados. Evita exponerte entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde y recuerda siempre usar bloqueador, aún en los días nublados. Si quieres saber más sobre el tema puedes investigar en internet, pero no dejes que la información negativa evite que aproveches los beneficios.


Referencias:

https://www.fitnessrevolucionario.com/2018/07/14/beneficios-sol-luz-natural/

https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-11568443

https://www.lechepuleva.es/nutricion-y-bienestar/10-beneficios-de-tomar-el-sol