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¿Has oído hablar de la “autoeficacia”?

¿Qué es la autoeficacia? ¿Para qué sirve? ¿Con qué está relacionada o de qué depende? Aquí te lo explicamos.

Foto: Pulso Estudiantil
Foto: Pulso Estudiantil

¿Qué es la autoeficacia?

Es un concepto que surge de la teoría Social Cognitiva, desarrollado por el psicólogo Albert Bandura, que hace referencia a las creencias que tienen las personas respecto a su capacidad para lograr un objetivo o tarea específica. Lo que significa que es un reflejo de lo que las personas piensan que pueden hacer. Por lo tanto, una buena autoeficacia puede tener un impacto significativo en el bienestar psicológico de una persona y en su capacidad para enfrentar desafíos y alcanzar metas.

En 1997, Bandura la definió como: “las creencias en las propias capacidades para organizar y ejecutar los cursos de acción necesarios para la producción de determinados logros o resultados”(1). Así pues, la autoeficacia es un tema importante en el campo de la psicología, especialmente en áreas como la psicología positiva y la psicología organizacional.

Existen dos autores principales al hablar de este tema, Bandura y Edwin Locke, quien lo aplicó a la psicología organizacional; ambos han hablado sobre la importancia de la autoeficacia en diferentes contextos psicológicos.

¿Para qué sirve la autoeficacia o por qué es importante?

Este concepto sirve para entender la motivación y el éxito. Otros autores han seguido estudiando el tema y consideran que las personas cuyas creencias de autoeficacia son sólidas, son más propensas a ponerse metas más retadoras y alcanzarlas de manera más eficiente. Por consiguiente, entre más altas las metas, más alto será el desempeño que una persona tendrá en una tarea determinada (2).

Además, la autoeficacia es clave para desarrollar competencias, debido a su relación con el control y la autorregulación de los procesos motivacionales y cognitivos, entre otros, por lo que influye al momento de percibirse con seguridad al realizar alguna actividad (2).

En otros estudios se ha encontrado relación de la autoeficacia con el ejercicio o la actividad física, siendo inclusive un predictor en relación a la intención que las personas puedan tener para hacer ejercicio o actividad física, en el presente o en el futuro. Cuando las personas presentan niveles altos de autoeficacia, se sienten más comprometidas para llevar a cabo un programa de actividad física regular y reportan sentimientos más efectivos para realizar ejercicio o actividad física, a diferencia de las que informan niveles más bajos de autoeficacia. La conexión al ejercicio físico se ve influenciada por la fuerza de la creencia de que uno puede hacer ejercicio físico regularmente a pesar de los obstáculos (3).

En la escuela o ámbitos educativos, los estudiantes o alumnos que tienen una buena autoeficacia tienen un mejor rendimiento académico, ya que creen en sus capacidades personales para desempeñar con éxito las actividades académicas que les son requeridas (4).

¿Con qué está relacionada o de qué depende la autoeficacia?

Está relacionada con la motivación, el establecimiento de metas, la satisfacción laboral, el desempeño que las personas tienen, el compromiso organizacional y predice el rendimiento. Las experiencias directas del éxito son la principal fuente de una buena autoeficacia. Las personas llegamos a creer que somos capaces de lograr un cierto desempeño cuando lo intentamos y lo logramos. Esto es aplicable a tareas específicas y ocupaciones. El éxito repetido genera confianza en la eficacia personal, lo que produce la creencia de que somos capaces de llevar a cabo una actividad de forma exitosa (2).

¿Esto significa que no vamos a errar o fracasar? ¡Para nada! Es innegable que en la actividad humana existe el fracaso y el error, sin embargo está en nosotros aprender; analizar y entender qué fue lo que generó ese error o qué propició el fracaso. Si entendemos estos aspectos, eventualmente aumentaremos la posibilidad de tener resultados positivos. Esto por supuesto no es una ley o una fórmula para eliminar los errores.

Al aceptar metas difíciles, nuestros niveles de desempeño serán superiores, en comparación de quienes no tienen metas o adquieren metas fáciles. Los seres humanos tenemos la necesidad de comprometernos y ser capaces de realizar ciertas actividades. Existen 3 factores que influyen en la relación de las metas y el desempeño que tendremos con estas actividades (5):

● El compromiso con la actividad

● Las características de la actividad

● La cultura nacional

¿Cómo podemos mejorar la autoeficacia?

Como hemos visto, la autoeficacia puede incrementarse y es necesaria para nuestra vida cotidiana, académica o laboral. Nos da ese sentir de que podremos conseguir aquellas cosas que nos propongamos, alcanzar nuestras metas y poder establecer nuevos objetivos incluso más grandes.

Si quieres incrementar tu autoeficacia, estas 5 ideas te pueden ayudar:

● Establecer metas claras y alcanzables: tener metas específicas y realistas puede ayudar a aumentar la confianza en la capacidad de lograrlas.

● Practicar habilidades: cuanto más se practiquen habilidades, mayor será la confianza en la capacidad de realizarlas con éxito.

● Buscar apoyo social: rodearse de personas que brinden apoyo y aliento puede ayudar a aumentar la autoconfianza.

● Reflexionar sobre experiencias pasadas y recordar situaciones en las que se logró superar un desafío.

● Aceptar y aprender de los errores: en lugar de evitar los errores, es importante aceptarlos y aprender de ellos para mejorar en el futuro.

¿Podemos aplicar estos métodos en la salud?

¡Claro! Al momento de establecer metas en el área de la salud es importante adaptar los consejos anteriores:

● Establecer metas específicas y realistas: es importante tener metas claras y alcanzables para mantener la motivación y evitar la frustración.

● Establecer plazos para alcanzar las metas: puede ayudar a mantener el enfoque y la dedicación.

● Seguir un plan de acción: desarrollar un plan de acción específico para alcanzar las metas puede ayudar a mantener el enfoque y la motivación.

● Medir el progreso regularmente: para evaluar el éxito y hacer ajustes si es necesario.

● Celebrar los logros alcanzados: puede ayudar a mantener la motivación y el compromiso con el objetivo final.

Escrito por Juan José Andrade C. Administrador y supervisor del Centro de Medicina de Estilo de Vida: Vida Sana del Hospital La Carlota.


Bibliografía

  1. Campos-Carreño ML, Velasco CB, Araya JP, Gaete CE. Construcción y validación de una escala de autoeficacia en el trabajo. Inf tecnol [Internet]. junio de 2021; 32(3):47–56. DOI: http://dx.doi.org/10.4067/S0718-07642021000300047
  2. Cernas Ortiz D. A, El estilo explicativo pesimista y la autoeficacia ocupacional: Un análisis cuantitativo bicultural. NÓESIS. REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES [Internet]. 2018;27(53–2):1–15. Recuperado de: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=85955218001
  3. Fuentes Vega M de los A, González Lomelí D. Adaptación al español del cuestionario de autoeficacia para regular el ejercicio (Spanish adaptation of the self-efficacy questionnaire to regulate exercise). Retos [Internet]. 1 de julio de 2020;38:595–601. Disponible en: https://recyt.fecyt.es/index.php/retos/article/view/75225
  4. Zumárraga-Espinoza M, Cevallos-Pozo G. Autoeficacia, Procrastinación y Rendimiento Académico en Estudiantes Universitarios de Ecuador. Alteridad. 2022;17(2):277–90. DOI: https://doi.org/10.17163/alt.v17n2.2022.08
  5. Polo Vargas JD, Madrid Contrera JD, Gómez Franco LA, Muñoz Álvis A, Millan De Largeo AC. Psicología organizacional y del trabajo: Miradas actuales. Colombia: Universidad del Norte; 2022.
Juan José Andrade C.

Autor
Administrador y supervisor del Centro de Medicina de Estilo de Vida: Vida Sana del Hospital La Carlota.
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