“La no violencia es la mayor fuerza a disposición de la humanidad. Es más poderosa que el arma de destrucción más poderosa concebida por el ingenio del hombre”. Mahatma Gandhi

Vivimos en un mundo cada vez más violento. Cada año, se estima que 1,6 millones de personas pierden la vida en algún acto de violencia, siendo los tipos más comunes: violencia contra la mujer o violencia de género, violencia racial, violencia religiosa, violencia homofóbica y violencia criminal. En la mayoría de los casos, las razones por las que las personas recurren a actos de violencia es por falta de tolerancia y poca comprensión hacia los demás.

Ante esto, la Asamblea General de las Naciones Unidas decretó -en 2007- que cada 2 de octubre se conmemore el Día Internacional de la No Violencia, con el objetivo de visualizar las acciones más violentas y realizar actividades culturales que promuevan la cultura de paz, tolerancia y comprensión entre todos los ciudadanos del mundo. Esta fecha se eligió en honor al nacimiento de Mahatma Gandhi, líder del movimiento de Independencia de la India y pionero de la filosofía de la no violencia.

Si hablamos de respeto, tolerancia y amor por los demás, los cristianos tenemos al mejor ejemplo, Jesús, quien durante sus años de ministerio en la tierra convivió con todas las personas, incluso con quienes eran rechazados por la sociedad de esa época. Jesús no sólo pasaba tiempo con ellos, sino que mostraba su amor y compasión por los que estaban en mayor necesidad y buscaba la mejor manera de ayudarlos.

Con este gran ejemplo, nosotros también debemos buscar ser sensibles a las necesidades de los demás y detectar la manera en que podemos ayudarlos. Respetar a quienes piensan o actúan diferente a nosotros y ser tolerantes cuando no estamos de acuerdo con algo. Sin embargo, tenemos el deber de ir un poco más allá y seguir el ejemplo de Jesús, siendo capaces de mostrar comprensión, simpatía y amor a todas las personas por igual.

Y para lograr esto, la única manera es seguir los consejos que Jesús declara en Mateo 22: 37–39: “…Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el grande y el primer mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Como puedes ver, para poder amar y tratar correctamente a los demás tienes que aprender a amarte mucho tú mismo; pero, para lograr amarte de una manera saludable, debes aprender a amar primeramente a Dios y entender tu valor a través de una comunión diaria con Él. Esta es la fórmula perfecta para lograr un mundo sin violencia.

Esforcémonos por promover el amor y la aceptación hacia los demás, así como el respeto a sus derechos universales.


Con información de:

https://www.un.org/es/observances/non-violence-day