Del celo religioso a la misión verdadera
Lo que nos enseña la conversión de Saulo
En Hechos 9:1–19, leemos la historia de la conversión de Saulo de Tarso. Lo que me hizo pensar… ¿Por qué Saulo? Esa es una pregunta meramente especulativa. La verdad es que Dios escoge con parámetros muy superiores a los que nosotros tenemos acceso. De manera reflexiva, ¿quién era ese tal Saulo de Tarso? (La información de quién era este hombre sí esclarece más adelante, pero sólo tomaremos la información que se nos dice hasta ahora).
1. Estuvo en el apedreamiento de Esteban y a él le entregaron sus vestiduras, así que supongo que era líder de los que estaban ahí.
2. Tenía fuertes convicciones, tanto así que actuaba acorde a ellas. No sólo quería “limpiar” Jerusalén, sino que también pidió buscar en otros lados a estas personas que le hacían “mal” al pueblo judío.
3. Tenía muy clara su misión y un celo extraordinario hacia sus creencias.
4. Era coherente entre sus creencias y su actuar.
Saulo tenía una misión y pensaba que esta venía de parte de Dios… ¿Por qué habría de pensar lo contrario? Se la habían inculcado los “representantes de Dios” de su época. Pero aquí viene el vértice que cambió totalmente el significado de su misión. Él creía que Dios, por medio de los líderes religiosos judíos, lo había comisionado para perseguir a los cristianos, pero cuando tuvo un encuentro con Dios, lo que imperó no fueron las enseñanzas de los líderes judíos, sino lo que Dios le dijo.
Me he preguntado varias veces qué es más importante: ¿Actuar y a la par saber o conocer más? O ¿Saber, hasta sentirte casi experto, para después hacer? Pienso que la palabra clave es convicción.
Las convicciones que tenemos pasaron por un proceso, consciente o inconsciente, que hemos repetido por cierto período de tiempo. Mientras más pasa el tiempo, más fuerte es la convicción, pero el problema es que consideremos que una vez que tenemos una convicción ya no hay nada más que descubrir. Entonces, las convicciones son muy importantes y actuar acorde a ellas es todavía más importante, pero conformarnos con lo limitados que somos y dejar de buscar más, dejar de estudiar, dejar de buscar conocer más (de manera consciente) es un error.
Saulo, a pesar de sus firmes convicciones, no se estancó en lo que conocía hasta ese momento, él estaba convencido que estaba haciendo una obra para Dios, pero cuando Dios le mostró que ese no era el camino correcto, estuvo dispuesto a cambiar totalmente su misión.
Nosotros tenemos mucha información, más de la que tenía Saulo, pero siempre debemos estar en alerta, por medio del estudio y oración, para ser guiados por Dios. Nuestras convicciones siempre deberán estar sujetas a Dios y no a las personas.
Editora: Laura Marrero y Brenda Cerón.






