Gedeón creyó cuando nadie más lo hacía
Creer en medio de la duda según Jueces 6 en la Biblia.
¿Cuántas veces te has sentido solo, como si estuvieras remando contracorriente? Suele pasar cuando persigues un objetivo que exige constancia y disciplina, y aún más cuando implica caminar junto a otras personas. Hay momentos en los que parece que solo a ti te importa el resultado. Trasladado al plano espiritual, el desafío es aún mayor, porque mantenerse fiel a Dios en medio de la incredulidad, la burla o la abierta oposición no es sencillo. Vivir la fe en ese contexto duele, cansa y, muchas veces, se hace en soledad.
En Jueces 6 leemos sobre el llamado de Gedeón. Resulta difícil imaginar que, después de 40 años de paz bajo el liderazgo de Débora, los hijos de Israel decidieran alejarse de Dios y construir altares e imágenes de dioses cananeos.
Incluso la familia de Gedeón tenía un altar a Baal. Y aun así, cuando el Ángel de Jehová visitó a Gedeón, lo describió con estas palabras: “hombre esforzado y valiente”.
Es interesante notar que Gedeón, aun siendo elegido por Dios, tuvo dudas y pidió señales. Esto nos deja la enseñanza clara de que los llamados que Dios hace no están atados a la familia de donde provienes, el estatus económico (Gedeón usó su pobreza como una de sus excusas para no ser el elegido), o la seguridad en uno mismo.
Todos tenemos un llamado especial de Dios, y lo que Él necesita de nosotros es que estemos dispuestos a ser esforzados y valientes.
Gedeón probó a Dios porque quería estar seguro de que, por su mano, el Señor liberaría al pueblo después de siete años de opresión. ¡Y se vale!
Se vale tener dudas. Se vale entrar en una relación íntima con Dios donde podamos exponer nuestras inseguridades y defectos. Se vale dudar de nuestras capacidades. Lo que no se vale es buscar esas respuestas fuera de Dios.
Si tenemos dudas, acudamos a Él para encontrarlas.
“Cuando se le apareció el ángel de Jehová y le dijo: —Jehová está contigo, hombre esforzado y valiente.” (Jueces 6:12)






