Actualmente, el mundo enfrenta no solo la pandemia de COVID-19, sino también la sindemia global de obesidad, desnutrición y cambio climático, que según The Lancet es la mayor amenaza para los seres humanos, el medio ambiente y el planeta. Una sindemia es una sinergia de pandemias que ocurren en el mismo tiempo, lugar, interactúan entre sí y comparten causas subyacentes comunes(1). Por un lado, se encuentran las alarmantes cifras sobre la obesidad que afecta a 1,900 millones de adultos(2) y el hambre presente en 690 millones de personas en el mundo(3); y los sistemas alimentarios que propician la obesidad y la desnutrición generan un 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero(1).

Aproximadamente 50 años atrás, el principal problema en alimentación y nutrición era la desnutrición, el hambre y la subalimentación. El plan de atención a dicho problema se centró en aumentar la producción de alimentos, para que fuesen suficientes en cantidad para toda la población. Actualmente, la cantidad de alimento que se produce anualmente es suficiente para satisfacer las demandas calóricas. Sin embargo, se ha pagado un costo, ya que la variedad de cultivos se ha limitado a unos pocos alimentos que hacen uso de grandes cantidades de suelo, bosques y agua. Algunas técnicas de cultivo, transporte y almacenamiento de alimentos, generan daños en agua, suelo, aire y biodiversidad(4). Un tercio de los alimentos producidos se desperdicia(5). No todas las personas tienen todos los días la disponibilidad y el acceso a una alimentación variada, nutritiva, segura y asequible(2). La alta disponibilidad, los precios, el ambiente y la publicidad masiva de productos ultraprocesados, así como los cambios en los patrones de consumo, la pérdida de la cultura alimentaria tradicional y el escaso tiempo para cocinar, son algunos factores asociados a la sindemia(6).

Como mayordomos de los recursos creados por Dios en la tierra, es nuestra responsabilidad velar qué es lo que se come, cuánto se como y cómo se come. El Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) ha señalado que “hoy en día es más difícil encontrar y comprar alimentos saludables en nuestras ciudades”(7) y que “necesitamos replantear nuestros sistemas alimentarios, de forma que nutran a las personas, y no solo las alimenten”(8). Los Objetivos de Desarrollo Sostenible incentivan a ser parte de las acciones de una alimentación responsable, generando acción consciente sobre nuestra manera de alimentarnos y sus consecuencias en la salud humana, social y medio-ambiental(9).

Algunas acciones que podemos seguir son:

  1. Procurar llevar una alimentación basada en plantas y de temporada.
  2. Enseñar y desarrollar habilidades de compra, organización de tiempo para cocinar, higiene, cocción y sazón de alimentos.
  3. Conocer y abogar para que los alimentos sean nutritivos, provengan de condiciones de trabajo dignas y protección de los recursos ambientales.
  4. Disminuir el desperdicio de alimentos al comprar y consumir la cantidad apropiada, utilizar alimentos que puedan tener algún defecto pero estén en buenas condiciones de consumo.
  5. Promover la alimentación digna que favorezca el desarrollo en el ciclo de vida y el potencial de estudiantes.
  6. Conocer nuestro estado nutricio actual y nuestra manera de alimentarnos.
  7. Aumentar el consumo de legumbres: frijol, soya, lentejas y garbanzos.
  8. Reducir significativamente el consumo de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas. 



Referencias

  1. Swinburn BA, Kraak VI, Allender S, Atkins VJ, Baker PI, Bogard JR. The global syndemic of obesity, undernutrition, and climate change: The Lancet Commission report. The Lancet. 2019;393:791–846
  2. who.int [Internet]. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; c2020 [citado en octubre 2020]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight
  3. FAO, IFAD, UNICEF, WFP and WHO. The state of food security and nutrition in the world 2020. Transforming food systems for affordable healthy diets. Rome, FAO. https://doi.org/10.4060/ca9692en
  4. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Una alimentación sana importa. Roma. 2019.
  5. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. El estado mundial de la agricultura y la alimentación. Progresos en la lucha contra la pérdida y el desperdicio de alimentos. Roma. 2019.
  6. Rivera Dommarco JA, Colchero MA, Fuentes ML, González de Cosío Martínez T, Aguilar Salinas CA, Hernández Licona G, Barquera S. La obesidad en México. Estado de la política pública y recomendaciones para su prevención y control. Cuernavaca: Instituto Nacional de Salud Pública, 2018.
  7. fao.org [Internet]. Roma: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura; c2020 [citado en octubre 2020]. Disponible en: http://www.fao.org/news/story/es/item/1203262/icode/
  8. fao.org [Internet]. Roma: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura; c2020 [citado en octubre 2020]. Disponible en: http://www.fao.org/news/story/es/item/1180835/icode/
  9. un.org [Internet]. Nueva York: Organización de Naciones Unidas; c2020 [citado en octubre 2020]. Disponible en: https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/