La salud bucal es parte fundamental en el bienestar del ser humano porque interviene en su desarrollo, además de colaborar directamente en su autoestima. Si consideramos la importancia del cuidado de la boca y la relación que tiene con nuestra salud integral, tomaremos conciencia de la necesidad de atender esta parte del cuerpo. Muchos creen tener una excelente salud buco dental, debido a que no han "necesitado" de una consulta dental a lo largo de su vida, pero la idea de consultar al dentista solo cuando hay dolor por un diente en mal estado, es un gran error.

Actualmente, más del 90% de la población mundial padece de caries dental, lo que la convierte en la principal enfermedad bucal; ésta se relacionada directamente con factores como la higiene y la dieta, aspectos que también pueden ocasionar otras enfermedades como la gingivitis y la periodontitis. Por esta razón, tener una correcta higiene con la técnica adecuada y un cepillo en buen estado, así como visitar al menos cada seis meses al dentista, nos previene de todas estas enfermedades, además de evitar dolores o tratamientos costosos y que provoquen molestias mayores.


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En general, todos necesitamos de una limpieza dental por parte de un profesional cada cierto tiempo y, realizarla rutinariamente cada seis meses, permitirá a tu odontólogo hacer un diagnóstico correcto de tu salud bucal y trazar un plan de tratamiento si detecta que algo no está bien. No es normal tener dolor en los dientes, que sangren las encías, tener mal aliento o que los dientes se aflojen.


Cuando dejas de cepillarte al menos tres veces al día y además lo haces sin la técnica correcta, vas a acumular restos de alimento en diferentes zonas de la boca y, principalmente, entre los dientes y zonas donde no llega tu cepillo, lo que va a comenzar a afectar tu salud bucal. Desde que aparecen las primeras muestras de sangrado de encías al cepillarse, se considera una etapa inicial de afectación llamada gingivitis, una inflamación en las encías ocasionada por la acumulación de sarro en las zonas antes mencionadas; lo que también causará mal aliento y dolor. Si la enfermedad se deja avanzar, puede llegar a convertirse en periodontitis, una segunda etapa de afectación en la que se perderá soporte en los dientes y que, si no se atiende a tiempo, puede llegar a causar movilidad dental e incluso pérdida de los dientes. Las enfermedades mencionadas se relacionan directamente a una mala higiene bucal y también a una mala posición de los dientes.

Una persona con diabetes debe tomar aún más en serio las medidas preventivas, como acudir mas frecuentemente a sus limpiezas con el odontólogo para así poder evitar la pérdida de dientes prematuramente, tener una correcta técnica de cepillado e incluir el uso de hilo dental para una higiene integral, ya que el hilo es el único que puede ayudarnos a limpiar bien entre los dientes. De igual manera, la limpieza de la lengua es de gran importancia para una higiene completa y para mantener un buen aliento.

Como mencioné anteriormente, la caries dental también tiene que ver con la dieta, ya que los microorganismos que ocasionan la enfermedad se alimentan de los azúcares que consumimos y los ácidos que desechan son los que ocasionan el reblandecimiento de los tejidos del diente, inicialmente en el esmalte. En una etapa temprana, podemos distinguir la caries como una mancha blanca opaca en la superficie de nuestros dientes, pero ésta puede ser controlada con una buena higiene y la aplicación de flúor; incluso puede ser revertida, sobretodo en los niños.


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Existen tratamientos preventivos como la aplicación de flúor y los selladores dentales que serán protectores importantes del esmalte dental; en etapas más avanzadas, se deberá tratar quitando la parte afectada y colocando un material restaurador como resinas, amalgamas, incrustaciones e incluso coronas, todo dependerá de la cantidad de tejido afectado. Cuando la caries avanza aún más y llega a afectar el nervio del diente, se requiere de un tratamiento conocido como Endodoncia, en éste, el diente pierde su vitalidad. Como ves, existen diferentes soluciones ante un dolor por caries avanzada e incluso moderada, y se toman en cuenta diferentes aspectos a la hora de plantear un tratamiento. La extracción dental debe ser siempre el último de los recursos y sólo plantearse ante la imposibilidad de realizar algún tratamiento de restauración.


Otra de las diversas enfermedades bucales son el bruxismo, cuyos factores principales son la mala posición de los dientes y el estrés, que provocan un exceso de apretamiento en la mordida de una manera reiterada e inconsciente; además de los diferentes tipos de cáncer oral, que cada vez son más frecuentes, y son ocasionados principalmente por el tabaquismo y el consumo de alcohol, agravándose por la mala higiene bucal. Algunas consecuencias de todas estas enfermedades son: desgastes prematuros, fracturas, movilidad y hasta la pérdida de piezas dentales.

Si quieres cuidar tu salud bucal y tener una salud integral, toma en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Ten una correcta técnica de cepillado, de 1 a 2 minutos de duración con un cepillo suave.
  • Cambia tu cepillo máximo cada 3 meses.
  • Usa una pasta dental con flúor.
  • Usa regularmente el hilo dental.
  • Evita el consumo de bebidas azucaradas y carbonatadas.
  • Visita a tu dentista al menos cada seis meses, aunque no tengas dolor o molestias.

Así empieza el verdadero cuidado de tu salud, con la prevención y/o detección temprana de las diferentes enfermedades bucales, atendiendo dolencias cuando tu situación aún no es grave, y cuidando el presupuesto individual o familiar al evitar tratamientos más costosos y molestias mayores cuando la enfermedad avanzó.