Un legado de superación y éxito
La vinculación de la Casa Hogar “El Oasis” se une a la Universidad de Montemorelos para cambiar el futuro de muchos jóvenes.
“La casa-hogar ‘El Oasis’ fue mi cimiento, donde aprendí lecciones de vida cruciales y, gracias a la Universidad de Montemorelos, tuve la oportunidad de expandir mis horizontes, formarme como profesional y construir amistades duraderas”. Estas son las palabras de Perla Díaz, una de las jóvenes provenientes de esta casa hogar que, a través de una inspiradora alianza con la Universidad de Montemorelos (UM), ha transformado la vida de muchos jóvenes que hoy son profesionales o están en formación.
En la pintoresca ciudad de Ensenada, Baja California, México, se encuentra un refugio lleno de esperanza y transformación: la Casa-Hogar “El Oasis”. Fundada en 1997 como parte de la red de orfanatos Adventistas de International Children’s Care, esta institución no solo provee un techo y cuidado físico, sino que se esfuerza por ser un hogar y familia que brinden amor y seguridad a niños huérfanos, abandonados o en desamparo social.
En enero de 2013, esta Casa-Hogar trascendió sus límites al firmar un importante convenio con la UM. Esta alianza tripartita busca asegurar que los jóvenes residentes, al llegar a la edad universitaria, tengan acceso a una educación superior de calidad. Gracias a este esfuerzo conjunto, 12 jóvenes están estudiando y otros se han graduado en diversas áreas del conocimiento como Odontología, Negocios Internacionales, Arquitectura, Teología, Terapia Física y Rehabilitación, Diseño y Comunicación Visual, y Medicina.
“La verdad es que mis tutores en la Casa-Hogar, Fabiola Rodríguez y Daniel Ixcot, siempre contaban experiencias increíbles de su paso por la UM y yo crecí escuchando esas historias, de los amigos que hacían, de las aventuras, de las experiencias y yo quería experimentar también eso”, comparte Perla, que al igual que Manuel Medina -hoy cirujano dentista-, agradecen la oportunidad que esta alianza les otorga.
“La Casa-Hogar ‘El Oasis’ significó mucho para mí. Fue una etapa bonita donde me brindaron familia, amor y comprensión, y lo más importante que agradezco hasta el día de hoy es la educación que recibí, que fue mucho más que lo académico”, comentó Manuel.
Sin embargo, el impacto de esta casa-hogar no se detiene aquí. Actualmente, la institución enfrenta desafíos en la contratación de personal permanente y busca de voluntarios, especialmente mujeres, que deseen donar su tiempo para mejorar la vida de estos niños y adolescentes; y están abiertos a otras alianzas y contribuciones que puedan ser de beneficio para los niños.
Aquellos interesados en contribuir o recibir más información, pueden comunicarse con Sara Zúñiga, directora de Servicios en la Casa Hogar “El Oasis”, al teléfono 52 919 124 7967.
Fuente: Sara Zúñiga y Daniel Ixcol, reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Dámaris Salazar.






