Una vocación por enseñar y diseñar
Rubí López, diseñadora gráfica y docente en nuestra carrera de Diseño de Comunicación Visual.
“No cabe duda que de alguna manera u otra dejamos huella con nuestro testimonio y es precisamente uno de los objetivos y mayores desafíos de mis clases, que los alumnos tengan en claro sus principios y valores tanto espirituales como éticos”. Este es el pensar y deseo de Rubí, quien lleva ejerciendo el diseño y la docencia por cerca de 20 años en la Institución.
Pero esta conclusión Rubí la basa en sus propias experiencias que pusieron a prueba sus valores y principios, como algunas que experimentó cuando apenas se preparaba para entrar al mundo del diseño gráfico.
Rubí y su familia fueron cristianos protestantes por mucho tiempo hasta que se convirtieron al adventismo, así que una de sus primeras experiencias en defender el sábado como día de reposo fue en la universidad pública donde estudió. Cuando estaba por cursar las últimas materias de la carrera se encontró con un docente que sólo dictaba su materia en sábado y no se mostraba dispuesto a hacer excepciones.
“Fue impactante para mí, porque al presentarle mi situación al profesor me llamó fanática, y me dijo que le pidiera permiso al pastor, que sólo eran pocas horas de la clase y que incluso en semestres anteriores ya había pasado un adventista por esa clase en sábado sin ningún problema”, relata Rubí.
“Estaba muy nerviosa porque nunca había estado en esa postura, sin embargo, permanecí firme y después de varios minutos el maestro accedió, llevé la clase como si fuera a distancia por medio de una compañera que me pasaba los apuntes y yo le daba mis tareas para que las entregara en la clase”.
A raíz de estas y otras experiencias a lo largo de su carrera como diseñadora y docente, Rubí tiene la certeza de la importancia del respeto por los valores y principios en el desarrollo como personas y profesionales, e intenta compartir esto con sus alumnos, y una forma clara en la que puede hacerlo, comenta, es a través de la Cosmovisión Bíblica y Manifiesto como Diseñadores que los alumnos deben redactar en la carrera.
Además, Rubí dice que uno de sus más grandes deseos a lo largo de su trayectoria como diseñadora y docente es “desarrollar en los alumnos el gusto por el diseño, porque creo que si tienen bien claro la importancia, el valor, el objetivo y las habilidades de esta profesión, eso se verá reflejado en sus producciones, en la interacción con los clientes, consumidores y colegas”.
Para Rubí, el diseño va más allá de la oficina y el salón de clases; el diseño gráfico también es una herramienta para el evangelismo.
Algunos sábados ella asiste a la iglesia de Santa Rosa en Rayones N. L. para impartir la clase de Escuela Sabática de Primarios, para quienes tiene un proyecto personal de diseñar las actividades de la lección acordes a su entorno, el cual está lleno de naturaleza y montañas.
Por otro lado, apoya en el ministerio de adoración de la Iglesia de Vértice en Monterrey, “tocando instrumentos de percusión y con actividades donde utilizamos el arte para realizar obras que inspiren en la adoración a nuestro Dios”.
“Es mi deseo y oración que lo que realice, produzca y/o diseñe sea de beneficio para la sociedad e iglesia, dando siempre el primer lugar a Dios y teniendo fe en sus promesas. Creo que si inculcamos en nuestros alumnos el trabajo colaborativo, el apoyo a su iglesia y aportar a su entorno, eso marcaría la diferencia”, dice Rubí.
Rubí Janeth López Aguirre nació en la ciudad de Monterrey, Nuevo León y realizó sus estudios de Diseño Gráfico en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ha sido docente en la Universidad de Montemorelos por cerca de 20 años y en los últimos 5 años se ha desempeñado como referente académica de la carrera de Diseño de Comunicación Visual. Con el nuevo Plan de Estudios Diamante, su perfil académico se ha desarrollado en las materias como Historia del Arte y Diseño, Proceso Creativo, Gestión del Diseño, Etnografía para el Diseño, Gestión y Portafolio Profesional, Diseño Responsable y las materias de la ruta de investigación.
Rubí atribuye el amor por la docencia a su madre y la pasión por el diseño a su padre y hermano.






