También se necesitan ingenieros dispuestos a servir a Dios
Sus destrezas, pasión por la iglesia y el consejo de mentores lo pusieron entre la espada y tres posibles carreras para estudiar. ¿Seré médico, pastor o ingeniero? Alejandro se encontraba en esta disyuntiva en 1984 cuando estaba por terminar la preparatoria.
Finalmente, realizó un test psicológico para orientarse un poco, y la decisión la dejó en manos de Dios. “Yo le pedí a Dios que me iluminará y que el resultado que saliera en ese test lo tomaría como su indicación sobre lo que debía estudiar”. El test dio como resultado una inclinación mayor hacia la ingeniería, así que Alejandro cumplió con su promesa e inició la carrera de Ingeniero Administrador de Sistemas en la Universidad Autónoma de Nuevo León.
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Esta decisión resultó ser un desafío porque aunque a él le gustaban las matemáticas y la física en la preparatoria, para cuando llegó a la universidad se dio cuenta de que no era tan sencillo como pensaba y empezó a cuestionar esa decisión al punto de que para cuando ya había terminado el primer año de la carrera, recurrió a un pastor con quien tenía confianza para que le aconsejara sobre seguir en la ingeniería o cambiarse a Teología.
“Yo esperando que él me dijera: Sí hijo, vete a estudiar teología eso debes de hacer… pero la respuesta de él para mí fue un asunto de confirmación, porque me dijo: Mirá, teólogos van a haber muchos que quieran estudiar teología para servir en la obra, pero ingenieros que quieran servir en la obra no, no hay tantos, así que échale ganas, ponte a estudiar, termina tu carrera”… En ese momento Alejandro sintió que esto era un llamado directo de Dios para servir desde esa profesión.
Al finalizar sus estudios, como cualquier egresado, Alejandro empezó a buscar oportunidades laborales, y mientras lo hacía recibió una llamada de la Universidad de Montemorelos en la que lo invitaban a trabajar en el Centro de Cómputo de la Institución (ahora Dirección de Sistemas). “No pude decir que no y me acordé de aquella promesa que había hecho de entregar mi vida y servir a Dios. Él no se olvida de las promesas y no se olvidó de mí”.
Durante sus 33 años de servicio en la Institución (cumplidos en febrero de 2022), Alejandro ha sido director de la Dirección de Sistemas, gerente de Servicum; docente, coordinador y desde el 2012 director de la Facultad de Ingeniería y Tecnología.
Aunque podría tener una carrera profesional mejor remunerada trabajando en otro lugar, Alejandro no se arrepiente de cumplir con su compromiso con Dios y llegar a la Universidad.
“Mentiría si digo que en algún momento no tuve la lucha mental de pensar si me había equivocado al llegar aquí, pero finalmente cuando reflexiono y recapacito pienso en la bendición de tener mi familia siempre juntos, mi esposa que me acompaña toda la vida desde que éramos novios en el servicio a la iglesia, en el trabajo en la facultad… eso sobrepasa cualquier otro asunto financiero y eso nos convence una vez más de que fue la mejor decisión, que estamos bien, que nunca nos ha faltado nada, que el Señor es nuestro empleador y Él se encarga de nosotros”.
El Ing. Alejandro García, actualmente es el director de la FITEC y director de la Dirección de Sistemas. Aún mantiene su pasión por servir en la Iglesia y lo hace junto a su esposa Sonia y sus dos hijas, de diferentes formas.






