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“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados”. Mateo 5:6

En nuestro país, el tema de la justicia social resulta complicado y, a la vez, altamente frustrante para las voluntades que intentan aportar a desenmarañar los grandes retos que enfrenta el sistema de justicia nacional. Desafortunadamente, la base económica en que se apoya el país ha permitido que varias cuestiones de desarrollo social como la educación, la salud y la justicia, sean temas que se confundan con políticas empresariales -con efectos privatizadores- en detrimento de los que menos poseen o mayor dificultad tengan de acceder a oportunidades reales de transformación.

En México, desafortunadamente el nacimiento marca el destino. El contexto en el que nacemos (educativo y socioeconómico) determinan tajantemente el número y las oportunidades a las que tendremos acceso en el resto de nuestra existencia, siendo el derecho a la justicia un elemento más que se aplica inequitativamente entre los individuos.

Ejercer justicia o ser justo son dimensiones de acción humana en donde actuamos con coherencia, equidad y ética, en diversos aspectos individuales que tienen su repercusión en ámbitos colectivos o, por lo menos, así se espera que suceda. Cualquier nación globalizada tiene dentro de sus ideales ser sociedades altamente efectivas en la impartición de justicia.

Concentrarnos en construir espacios sociales de mayor justicia y equidad requiere de la participación de individuos conscientes y altamente críticos con sus instituciones, para lograr generar ese contrapeso al poder que está obligado a impartir justicia de manera integral.

Según el sitio Impunidad Cero en México, de cada 100 delitos que se cometen, solo 6.4 se denuncian; de cada 100 delitos que se denuncian, solo 14 se resuelven. Esto quiere decir que la probabilidad de que un delito cometido sea resuelto en nuestro país es tan solo de 0.9%. De este tamaño es la impunidad en México. A estas cifras responde la baja confianza que reportan los ciudadanos hacia los ministerios públicos y procuradurías estatales, solo el 10.3% de las personas dice confiar mucho en estas instituciones.

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¿Cómo iniciar a plantear soluciones? Definitivamente que la inversión en la procuración de justicia debe ser un elemento inicial, además de la formación de profesionistas en el área que permitan utilizar herramientas modernas en la investigación y presentación de pruebas. Por otro lado, urgen campañas para fomentar la denuncia ciudadana y para generar presión social ante las autoridades correspondientes. En estos temas, considero que es clave la cuestión de la participación ciudadana, ya que a la violencia social que se ha institucionalizado le ha convenido -en gran medida- que nosotros, como miembros de la sociedad, pensemos que nos encontramos solos y aislados ante la búsqueda de demandas y soluciones; que no se puede hacer nada y que solo queda el camino de la renuncia conformista para seguir sobreviviendo en este tiempo. Sin embargo, otros escenarios son posibles, por ello se debe fomentar la participación informada de todos, desde la sociedad civil, las redes de apoyo, el activismo digital o cualquier otro espacio de organización social que pueda aportar a la construcción de caminos, para que las voces menos favorecidas puedan cobrar visibilidad y sumarnos al clamor colectivo de justicia social.

Con el reconocimiento de este día, la ONU busca promover este tema y continuar con los esfuerzos de la comunidad internacional de buscar soluciones para lograr el desarrollo sostenible, erradicar la pobreza, promover el pleno empleo y el trabajo decente, la protección social universal, la igualdad entre los géneros y el acceso al bienestar social y la justicia para todos. Es por todo esto que este día busca fomentar el diálogo entre los Estados miembros y las instituciones de las Naciones Unidas, así como otras partes interesadas, sobre las medidas necesarias para superar la brecha digital, ofrecer oportunidades de trabajo decente y proteger los derechos humanos y laborales en la era moderna de las tecnologías digitales.