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Para siempre es su misericordia: un canto eterno al amor inagotable de Dios

Una meditación sobre el Salmo 136 que nos recuerda que cada acto divino fluye desde un amor que nunca se acaba.

Fotografía por Envato.
Fotografía por Envato.

La alabanza a Dios es un acto en respuesta a las bondades Divinas.

No existe un acto de alabanza (o por lo menos no debiera) a Dios, que nazca meramente del corazón del ser humano.

La verdadera alabanza a Dios, es en respuesta a lo que Dios es o ha hecho por nosotros.

En el Salmo 136, el salmista alaba a Dios en 3 dimensiones:

  1. Alaba a Dios por su poder creador
  2. Alaba a Dios reconociendo que es quien los guía colectivamente
  3. Alaba a Dios por sus bondades de manera individual

El reconocer a Dios es el fundamento de la alabanza.

Si nuestras manifestaciones de alabanzas no están fundamentadas en nuestro reconocimiento de quién es Él y qué ha hecho por nosotros, no es alabanza…simplemente es una manifestación artística.

Es interesante que el salmista acompaña cada reconocimiento a Dios con la frase “porque para siempre es su misericordia.”

Es interesante porque sí, se le reconoce a Dios diferentes acciones, pero todas estas están cubiertas por su misericordia.

La palabra misericordia está usada en el contexto de que es inagotable, para siempre.

Esto me indica que toda acción de Dios está movida por su amor.

¿Y cómo no sería movida por su amor si el carácter de Dios es precisamente amor?

“Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.” (1 Juan 4:7.10)

Dios nos ama y esta verdad nos habilita a amar, no solamente a Dios, sino a los que nos rodean, y la capacidad de hacerlo, es la principal evidencia de que Dios está en nosotros.

Nosotros no producimos amor… viene de Dios… “porque para siempre es su misericordia.”

“Alabad a Jehová, porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia.” (Salmos 136:1).

Editora: Laura Marrero.

Oscar Castillo

Autor
Director de coros, maestro en la Escuela de Música y desarrollador de negocios en ProMusic de la Universidad de Montemorelos.
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