Ministerio Juvenil en la Universidad de Montemorelos fortalece misión estudiantil
Jóvenes universitarios encuentran en clubes y ministerios un espacio para servir a Dios y desarrollar liderazgo mientras estudian.
En la Universidad de Montemorelos, el aprendizaje no se limita a las aulas. Los estudiantes, además de crecer en lo académico, encuentran en el Ministerio Juvenil un espacio para vivir su fe, servir y fortalecer la misión que los une como comunidad. Desde hace más de 43 años, este departamento ha sido un pilar en la formación integral de miles de jóvenes, inspirándolos a descubrir que su paso por la universidad también es un tiempo para dedicar al servicio de Dios.
Cada año, cientos de estudiantes se suman a sus programas. Esto significa que, aun con la exigencia de los estudios y la vida universitaria, cientos de jóvenes deciden entregar parte de su tiempo a actividades que los mantienen conectados con su iglesia y con el propósito de compartir esperanza.
Los clubes — como Guías Mayores, Agrupadas, Líderes Juveniles, Embajadores, Medallones o el Cuerpo de Rescate y Ayuda Humanitaria — no solo representan momentos de compañerismo, sino verdaderas escuelas de vida. En ellos los estudiantes desarrollan liderazgo, disciplina y compromiso espiritual, mientras descubren que servir en equipo fortalece tanto el carácter como la fe.
“Es fácil pensar que en la universidad solo debemos enfocarnos en estudiar, pero dedicar tiempo a un ministerio me ayuda a recordar por qué estoy aquí para prepararme, sí, pero también para servir,” asegura Abdaly Camacho, estudiante de la Licenciatura en Enseñanza de las Matemáticas, y actual directora de Clubes en el Ministerio Juvenil.
Los ministerios ofrecen un lugar donde cada talento puede ponerse al servicio de la misión. Algunos estudiantes llevan brigadas médicas con la Asociación de Alumnos Latinoamericanos Médicos y Misioneros Adventistas (AALMMA); otros comparten mensajes de fe mediante el arte en Drama Mudo, Handmine o Escritores de Esperanza. También hay quienes oran por otros en ABDA, evangelizan en comunidades con los Jóvenes Adventistas Misioneros (JAM) o comunican esperanza en medios digitales con Sábados en sintonía (SENS). Ministerios como Smiles o el Ministerio Adventista de Posibilidades (MAP) muestran, además, la sensibilidad de los jóvenes al acercarse a niños, personas con discapacidad o grupos vulnerables. Y junto a ellos, existen muchos otros espacios para vivir la misión mientras se estudia.
“Participar en JAM me ha enseñado que la misión no se vive solo en viajes misioneros, sino cada semana. Conocer a las personas, escucharlas y orar con ellas me ha hecho crecer como persona y como cristiano”, compartió Zzimry Hernández, estudiante de Contaduría Pública, quien forma parte del ministerio JAM desde el 2023.
El plan de trabajo 2025–2026 se resume en tres verbos que expresan esta experiencia: Inspira, Actúa y Comparte. Inspirar significa encontrar en Jesús la fuerza que guía cada proyecto; actuar es poner manos a la obra en servicio y liderazgo; compartir es llevar ese amor al prójimo a través del testimonio.
Más allá de programas y calendarios, el Ministerio Juvenil nace del anhelo compartido por la universidad y sus estudiantes de vivir la misión. Los jóvenes no solo se preparan como profesionales, sino que también crean y lideran ministerios que los forman como discípulos comprometidos. En este espacio descubren que la universidad es también un campo misionero, donde cada talento puede convertirse en un canal para reflejar a Jesús.
Con información de Isaac Flores, director del Ministerio Juvenil de la UM.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






