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Cuando olvidamos a Dios en tiempos de prosperidad

La historia de Salomón muestra que el éxito sin dependencia de Dios lleva a la ruina.

Imagen de Freepik.
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A todos nos gusta sentir que importamos. Buscamos que nuestras acciones tengan significado, que de alguna manera dejen huella. Tal vez por eso pensamos que somos indispensables, que sin nosotros las cosas no saldrían bien. Pero si volteamos a ver la historia, notaremos que generación tras generación las personas han partido, y sin embargo, el mundo sigue girando.

Esto no significa que nuestro trabajo o nuestras acciones no tengan valor, significa que, al final, nadie es indispensable.

En el relato bíblico de 1 Reyes 11 vemos a Salomón, quien, ahogado en prosperidad, permitió que sus deseos gobernaran sus acciones. Decidió tener 700 esposas y 300 concubinas, muchas de ellas extranjeras, que servían a otros dioses.

Salomón terminó cediendo a la adoración de esos dioses, rompiendo así el pacto que había hecho con Dios. Por esta razón, Dios no pudo completar su plan con la descendencia de David y dividió el reino en dos. Así un nuevo personaje entra a la historia de Israel, Jeroboam, a quien le fueron dadas diez tribus de Israel, y así fue como el reino se dividió para siempre.

¿Por qué nos cuesta tanto andar en los caminos de Dios cuando todo parece ir bien? ¿No nos damos cuenta de que Él mismo es quien nos concede la prosperidad que disfrutamos?

Las acciones de Salomón pueden parecer fáciles de juzgar, pero si lo condeno, me condeno a mí mismo, pues al mirarme con honestidad, puedo ver el mismo patrón reflejado en mi vida.

En prosperidad o en dificultad, solo la completa dependencia de Dios puede guiarnos por el camino correcto.

Nuestro corazón, por naturaleza, no desea el bien. Somos egoístas, orgullosos, envidiosos e inclinados a los excesos. Si queremos permanecer en los caminos de Dios y que todo marche bien, debemos reconocer que por nosotros mismos… ¡no podemos!

“Y dijo (Dios) a Jeroboam: ‘Toma para ti diez pedazos, porque así dice Jehová, Dios de Israel: Voy a arrancar el reino de manos de Salomón y te daré a ti diez tribus.’”
(1 Reyes 11:31)

Oscar Castillo

Autor
Director de coros, maestro en la Escuela de Música y desarrollador de negocios en ProMusic de la Universidad de Montemorelos.
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