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El milagro detrás del canto de la Semana de Oración en la UM

Cuando traes a Dios todo lo que tienes, Él lo multiplica.

José, sin ninguna educación musical ha compuesto más de 60 himnos. Fotografía por Universidad de Montemorelos / Dania Gutiérrez.
José, sin ninguna educación musical ha compuesto más de 60 himnos. Fotografía por Universidad de Montemorelos / Dania Gutiérrez.

Durante la Semana de Oración en la Universidad de Montemorelos, hubo un canto que resonó fuerte en cada reunión. No solo por su melodía, sino por la historia que lleva detrás: una historia de fe, entrega y milagro.

Ese canto fue escrito por José Berumen, un hombre con discapacidad que vive en Nuevo Laredo y que, sin haber estudiado música formalmente, ha compuesto más de 60 himnos. Uno de ellos, escrito hace más de diez años, se convirtió en el tema que nos acompañó durante toda la semana.

La historia de José no ha sido fácil. A los 40 días de nacido, sufrió convulsiones tan fuertes que su madre creyó que no sobreviviría. Fue entonces cuando una vecina adventista le sugirió encomendárselo a Dios. Años más tarde, José viviría momentos difíciles, alejándose de Dios y enfrentando varios accidentes. Uno de ellos, un accidente ferroviario, le cambió la vida por completo: perdió un pie y quedó sin poder caminar.

Pero justo ahí, en medio de esa crisis, José hizo una oración: pidió volver a cantar. Dios respondió. Y desde ese momento, José ha dedicado su vida a componer y cantar para Él.

El Mtro. Pavel Semanivsky, profesor de música y director de la Orquesta Universitaria, conoció su historia y no dudó en invitarlo a compartir su canto con la comunidad. Así fue como, cada día de esa semana, cientos de voces en la UM y miles más en línea se unieron para cantar el tema que José escribió, recordando que cuando ponemos en manos de Dios lo poco que tenemos, Él lo multiplica.

José pudo asistir para el cierre de la Semana de Oración y presenciar cómo miles de personas cantaban al unísono el himno que escribió hace más de 10 años. En la fotografía, José es entrevistado por el Dr. Ismael Castillo, rector de la UM durante el programa de despedida de sábado. Fotografía por Universidad de Montemorelos / Dania Gutiérrez.
José pudo asistir para el cierre de la Semana de Oración y presenciar cómo miles de personas cantaban al unísono el himno que escribió hace más de 10 años. En la fotografía, José es entrevistado por el Dr. Ismael Castillo, rector de la UM durante el programa de despedida de sábado. Fotografía por Universidad de Montemorelos / Dania Gutiérrez.

Hoy, José sigue componiendo, cantando y compartiendo esperanza. Tiene un pequeño ministerio en una caseta de carretera en Nuevo Laredo, donde reparte mensajes de fe a los conductores que pasan.

Como el niño que entregó sus panes y peces a Jesús — una historia que encontramos en los Evangelios, donde Jesús alimentó a una multitud con solo cinco panes y dos peces — , José puso en manos de Dios lo poco que tenía: su voz, su historia y su deseo de servir. Y así, ese canto — nacido de una vida marcada por desafíos y redención — se convirtió en un canto que Dios usó para hablarle a muchos. Porque cuando nos rendimos por completo a Cristo, Él toma nuestra entrega y la multiplica en bendición para otros.

La historia de José no solo ha inspirado a la comunidad universitaria, sino que también ha despertado el interés académico. Un docente de la Escuela de Música, ha decidido iniciar un proyecto de investigación para recuperar, documentar y difundir las obras musicales de compositores adventistas desconocidos que, al igual que José, sin formación musical formal, han creado himnos de fe y esperanza. El proyecto comenzará con las composiciones de José Berumen, recopilando, transcribiendo, arreglando y publicando su música para que siga siendo una bendición para la iglesia y la comunidad. Este proyecto busca dar visibilidad a talentos ocultos que, a través de su música, pueden ser una bendición para la iglesia y sus comunidades.

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Canto tema: En pos de Jesús

En pos de Jesús voy por la vida, ignorando como me pueda ir.

Yo sé que Jesús dará salida a todo mal que me pueda venir.

Coro:

En pos iré de Jesús, Él es mi guía; Su mano amiga no me la negará.

Mi vida se llenará de alegría al ver a Jesús regresar.

Confío en Aquel que todo puede, su brazo de amor me sostendrá.

Confía en Él todo lo que eres y pronto en Su reino estarás.

  Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.  

Laura Marrero

Autor
Coordinadora de Periodismo Institucional en la Universidad de Montemorelos.
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