Dios de lo imposible y la fe que transforma tu vida
La historia de Ana en la Biblia nos recuerda que la oración y la confianza en Dios convierten lo imposible en milagro.
¿Cuántas cosas hemos recibido de parte de Dios que al principio parecían imposibles? Tal vez recuerdas un milagro en tu vida que, con el paso del tiempo, se volvió tan cotidiano que ya no lo reconoces como evidencia de la presencia de Dios. Las oraciones contestadas, los milagros vividos y las respuestas tangibles de Dios deberían ser testimonios que fortalezcan nuestra confianza en situaciones presentes e incluso futuras.
Entonces, ¿por qué dudamos? ¿Por qué nos cuesta poner nuestras preocupaciones en manos de Dios y creer en Él, cuando ya hemos experimentado que es el Dios de lo imposible?
En 1 Samuel 1 encontramos un ejemplo claro. Ana era estéril, y bajo las leyes naturales no podía tener hijos. Además, era objeto de burla por su situación. Sin embargo, la Biblia dice que “derramó su alma ante Dios” al pedirle un hijo. Dios respondió su oración y así nació Samuel. Este milagro le permitió a Ana vivir una experiencia que superaba toda lógica humana.
¿Por qué dudamos? ¿Por qué intentamos resolver situaciones imposibles por nuestras propias fuerzas, en lugar de confiar plenamente en Dios? ¿Qué nos impide creer?
Jesús nos da la respuesta: “Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pedís en mi nombre, yo lo haré.” (Juan 14:13–14)
Y nos recuerda la dinámica de la oración: “Por tanto, os digo que todo lo que pidáis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.” (Marcos 11:24–25)
Creer es el elemento principal de la oración. Una vez que creemos, debemos actuar de acuerdo con lo que pedimos. Es confiar en que lo recibiremos y, al mismo tiempo, otorgar esa misma bendición a quienes nos rodean.
“Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho — le dijo Elí.” (1 Samuel 1:17).
Editora: Brenda Cerón y Laura Marrero.






