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Tras tu “Ikigai”

Descubre cómo entender este término y alinearlo a una cosmovisión bíblica que le dé sentido a tu vida.

Foto: Pulso Estudiantil
Foto: Pulso Estudiantil

Desde que somos niños, buscamos ser felices y sentirnos bien; y esto no cambia cuando crecemos, solo que se van agregando otras necesidades personales como ser exitoso o encontrar un propósito en la vida, las cuales muchas veces se relacionan con la decisión sobre la profesión a la que te vas a dedicar.

Hay estudios que señalan las carreras mejor pagadas, las más peligrosas, las más o menos valoradas, etc. Con esto, se busca “ayudar” a quienes están tomando su decisión, para que elijan de manera adecuada y puedan llegar a ser “exitosos”. La mayoría de las veces, entendemos el éxito de acuerdo a la remuneración económica que recibimos por hacer algo; sin embargo, hay muchos ejemplos de personas que tienen sueldos que algunos no podemos siquiera imaginar y resulta que no son felices… ¿Cómo es esto posible?

Precisamente aquí entra el “Ikigai”, un concepto japonés que puede definirse como “la razón de ser o vivir” y se basa en cuatro elementos que influyen en nosotros para que realmente podamos llegar a sentirnos plenos: lo que amas, lo que eres bueno haciendo, lo que el mundo necesita y lo que puedes ser recompensado por hacer. Encontrar el equilibrio perfecto entre estas áreas, partiendo desde una cosmovisión bíblica, es lo que te permitirá descubrir tu propósito en la vida y llegar a sentir plenitud.

  1. Lo que amas: Tu pasión. ¿En qué momentos sientes que disfrutas al máximo haciendo algo? (No siempre coincide con lo que eres bueno). La Biblia nos enseña a amar a Dios y a nuestros semejantes. En Mateo 22:37–39, Jesús nos dice: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente… Y amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Tu pasión debe estar alineada con el amor a Dios y a los demás. Descubre lo que realmente te apasiona hacer y cómo puedes usarlo para glorificar a Dios y ayudar a tu prójimo.
  2. En lo que eres bueno: Tu vocación. ¿Qué cosas se te dan especialmente bien? ¿Qué te gusta hacer? Dios nos ha dado dones y talentos únicos y en 1 Pedro 4:10, se nos insta a usarlos para servir a los demás: “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios”. En Colosenses 3:23 leemos: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres”. Identifica tus habilidades y considera cómo puedes usarlas en tu vida diaria para servir a Dios y a la comunidad.
  3. Lo que el mundo necesita: Tu misión. ¿Cuáles son las principales problemáticas de tu comunidad o la sociedad? ¿Qué necesidades requieren resolverse? La Biblia también nos llama a ser luz en el mundo y a marcar la diferencia. En Mateo 5:14–16, Jesús dice: “Vosotros sois la luz del mundo… Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”. Mateo 7:12 dice: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas”. Reflexiona sobre cómo puedes contribuir positivamente a tu entorno y al mundo en general.
  4. Por lo que puedes ser recompensado: Tu profesión. Finalmente, considera cómo puedes ser recompensado por lo que haces. Esto no se refiere únicamente al aspecto financiero, sino también a sentirte valorado y satisfecho con tu trabajo. La Biblia nos dice en Colosenses 3:23–24: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís”. Al momento de elegir una profesión, escoge una que te permita servir a Dios y a los demás, que también te brinde satisfacción personal y que te permita suplir las necesidades de vivir.

Esta imagen nos ayuda a ilustrar mejor este concepto:

Imagen: https://tristanelosegui.com/2022/05/26/que-es-el-ikigai-y-como-definirlo/
Imagen: https://tristanelosegui.com/2022/05/26/que-es-el-ikigai-y-como-definirlo/

En resumen, encontrar tu IKIGAI es un proceso que combina estas cuatro áreas (ya que si cumples solo con algunas, no se logra alcanzar la plenitud) y la Biblia ofrece orientación y principios sólidos en cada una de ellas. Al alinear tu vida con los propósitos de Dios, encontrarás una mayor satisfacción y significado en todo lo que haces. No solo estarás viviendo tu vida de acuerdo con tu IKIGAI, sino que también estarás cumpliendo el propósito divino para tu existencia.

Así que no busques solo la satisfacción personal, sino busca tu IKIGAI en Dios. Cuando lo hagas, descubrirás una vida plena y significativa que impactará positivamente tu vida y el mundo que te rodea.

Recuerda las palabras de Jeremías 29: 11: “Porque yo conozco los planes que tengo para ustedes — afirma el Señor — , planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza”.

¡Dios tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros! Busca tu IKIGAI en Él y camina con confianza en el propósito que Él ha diseñado para tu vida.

Dámaris Salazar

Autor
LCC. Productora de contenido digital en la Universidad de Montemorelos.
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