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KETO-dos sepan de dónde se obtiene la energía para vivir

¿Qué son las dietas “Keto” y qué tan efectivas son, según los profesionales de la salud?

Foto: Envato Elements
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La capacidad que Dios le ha dado al cuerpo para moverse, pensar o hacer funcionar los sistemas, están dados por energía que se obtiene a través de los alimentos. Las fuentes principales son los carbohidratos, las proteínas y las grasas. Una dieta saludable en personas adultas es aquella en que la ingesta de alimentos -suficientes en cantidad y calidad- proviene del 45–65% de carbohidratos, menos del 30% de grasas y un Requerimiento Medio de 0.6–0.8 gramos de proteína por kilogramo de peso; esto es lo que se necesita para poder satisfacer las demandas de energía y nutrientes.

Pero, ¿qué pasa si se toma a las proteínas o las grasas como fuente principal de energía, en lugar de los carbohidratos? A este tipo de dietas se les conoce como bajas en hidratos de carbono, dietas cetogénicas entre las que se incluye la “keto”. Estas propuestas se generaron como alternativas para la pérdida de peso y de la hipótesis de que, al no comer tantos hidratos de carbono, no habría un pico alto de glucosa (azúcar) en sangre y así el páncreas no tendría que liberar tanta insulina, lo que mejoraría la resistencia a la insulina.

A pesar de que, actualmente, podemos encontrar en el supermercado, en restaurantes y en redes sociales alimentos y recetas bajas en hidratos de carbono, este tipo de dietas cumplen con un protocolo y deben estar supervisadas por un profesional en nutrición. De acuerdo con las guías europeas para el manejo de la obesidad, las dietas bajas en carbohidratos figuran como una estrategia en las que hay que seguir un protocolo; este consta de siete fases.

Las primeras tres, tienen una ingesta muy baja de calorías (600–800 Kcal al día); es baja en hidratos de carbono y grasas, y alta en proteínas que abarcan un período de 8–12 semanas. A las fases 4 a la 6, se les conoce como reeducación y se caracterizan por incrementar la ingesta calórica hasta 1500 calorías diarias; además, se van introduciendo progresivamente diferentes grupos de alimentos como frutas y cereales de bajo índice glucémico así como legumbres. Finalmente, se llega a la fase 7 que es la de mantenimiento; es un plan de alimentación que incluye de 1500 a 2000 kilocalorías diarias y permite mantener a la persona en un peso adecuado.

Al llevar este tipo de dietas el cuerpo responde de una manera diferente. Por ejemplo, el hígado comienza a utilizar la grasa que se está consumiendo en la dieta o la que se encuentra almacenada en el cuerpo para transformarla en energía. A este proceso se le conoce como “cetosis”, esto quiere decir que la energía que el cuerpo está utilizando proviene de las cetonas (compuestos orgánicos de nuestro cuerpo) generadas a partir de los ácidos grasos y no de la glucosa.

Desde un punto de vista integral, este tipo de dietas puede llegar a ser muy reduccionista, ya que se limita a considerar la energía y pierde de vista la importancia que tiene el metabolismo de la glucosa. Además, la energía no es el único requerimiento que el cuerpo necesita. Los carbohidratos son más que azúcar. Los carbohidratos complejos poseen vitaminas, minerales, proteínas y fibra que son parte de una dieta saludable. Su consumo se asocia a la buena salud, al fortalecimiento de la microbiota y sus efectos en el sistema inmune, prevención de obesidad, diabetes, alteraciones metabólicas, infecciones, inflamación, algunos tipos de cáncer y enfermedades neurodegenerativas.

Actualmente, la mayoría de las personas alcanzan la ingesta de energía requerida y el consumo de alimentos que poseen grasas y proteínas suelen ser del tipo saturadas y trans, así como un alto consumo de alimentos de origen animal que no contienen fibra y son altos en grasa. Por otro lado, el consumo de carbohidratos como frutas, verduras, cereales de grano entero y tubérculos es alarmantemente bajo, mientras que los carbohidratos simples como panes, dulces o refrescos son de alto consumo.

Hasta ahora, las dietas bajas en carbohidratos no han evidenciado efectividad en distintos desenlaces en la salud. Por otro lado, pueden ser potenciales para las deficiencias en vitaminas y minerales, deficientes en fibra prebiótica y el exceso de grasa puede llegar a ser un riesgo para la salud. Las dietas bajas en carbohidratos están asociadas a un mayor riesgo de muerte por todas las causas, un consumo alto de grasa animal aumenta un 50% el riesgo de enfermedades cardiovasculares, por lo que la Asociación Americana del Corazón evaluó con la puntuación más baja este tipo de dietas y el riesgo que estas tienen en personas con diabetes, colesterol alto o enfermedades cardiovasculares.

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*Referencias:

  1. Organización Mundial de la Salud. Alimentación Sana. [internet] https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/healthy-diet
  2. García Gabarra A, Castellà Soley M, Calleja Fernández A. Ingestas de energía y nutrientes recomendadas en la Unión Europea: 2008–2016. Nutr Hosp 2017;34:490–498
  3. Helge JW. Long term fat diet adaptation effects on performance, training capacity, and fat utilization. Journal of the American College of Sports Medicine. 2002;1499–1504.
  4. Hall KD. A review of the carbohydrate-insulin model of obesity. Eur J Clinic Nutr. 2017;71:323–326
  5. Muscogiuri G, El Ghoch M, Calao A, Hassapidou M, Yumuk V, Busetto L. European guidelines for obesity management in adults with a very low calorie ketogenic diet: a Systematic Review and Meta-Analysis. Obes Facts. 2021;14:222–245
  6. Noto H, Goto A, Tsujimoto T, Noda M (2013) Low-Carbohydrate Diets and All-Cause Mortality: A Systematic Review and Meta-Analysis of Observational Studies. PLoS ONE 8(1)
  7. Gardner CD, Vadiveloo MK, Petersen KS, Anderson C, Springfield S, Van Horn L, Khera A, Lamendola C, Mayo SM. Popular dietary patterns: Alignment with American Heart Association 2021 Dietary Guidance: A scientific statement from the American Heart Association. Circulation. 2023;147:1715–1730
Daniela Frutos

Autor
Coordinadora de la Licenciatura en Nutrición y Estilo de Vida de la Universidad de Montemorelos.
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