Salud mental en el liderazgo cristiano un pilar para la Iglesia y sus líderes
La certificación brindó herramientas para que los líderes de Iglesia Adventista fortalezcan su servicio mediante el cuidado integral de la salud.
“No hay salud sin salud mental. La salud mental es indispensable para alcanzar el bienestar integral y un liderazgo efectivo en la iglesia”, destacó el Dr. Marcelo Moroni, coordinador de la Facultad de Psicología de la Universidad de Montemorelos, durante su participación en la Certificación “Salud Mental en el Liderazgo Cristiano”, organizado por la Iglesia Adventista en el territorio de la Unión Mexicana Central, que abarca los estados Ciudad de México, Querétaro, Aguascalientes, Michoacán, Guanajuato y algunas regiones del norte de Guerrero.
En su presentación, el Dr. Moroni explicó que la salud mental no se limita a la ausencia de enfermedad, sino a un estado de completo bienestar físico, mental, social y espiritual. “Una persona con salud mental es capaz de reconocer sus aptitudes, afrontar las presiones normales de la vida, trabajar de manera productiva y aportar positivamente a su comunidad”, subrayó.
El especialista hizo énfasis en la necesidad de derribar preconceptos en torno a las enfermedades mentales, como la idea de que no son frecuentes, que los pacientes no pueden recuperarse o que los niños y adolescentes no las desarrollan. Destacó que acompañar a quienes enfrentan estas dificultades implica observar su conducta, pensamientos y emociones, brindar apoyo empático, aprender a regular las propias emociones y cuidar también la salud física mediante prácticas como el descanso, el ejercicio, la nutrición y la esperanza.
Asimismo, resaltó que la dimensión espiritual fortalece la salud mental, pues permite al ser humano encontrar sentido trascendente a su vida. “La oración, el servicio al prójimo, el testimonio y el desarrollo de la fe son recursos esenciales para mantener la resiliencia emocional y enfrentar las dificultades con gozo y fortaleza. No hay salud mental sin salud espiritual”, puntualizó.
El Dr. Moroni también abordó problemáticas actuales como la depresión y los trastornos de ansiedad, que afectan a millones de personas en el mundo y constituyen las principales causas de discapacidad. Añadió que estas condiciones son multicausales — genéticas, biológicas, circunstanciales o de personalidad — y requieren tanto atención profesional como estrategias de autocuidado y acompañamiento espiritual.
Por su parte, la Lic. Ariadne Cuevas, asociada de Secretaría Ministerial de la Unión Mexicana Central, explicó que este seminario formó parte de un programa más amplio. “Como parte de la certificación de este año para diáconos, diaconisas, ancianos y pastores y sus esposas, hemos realizado cuatro seminarios que buscan orientar de manera emocional y física a los líderes de la iglesia”.
Cuevas subrayó que esta certificación es anual, y se desarrolla a partir de material provisto por la dirección de la Iglesia Adventista para el territorio de México, Centroamérica, el Caribe, Colombia y Venezuela, la División Interamericana (DIA), y complementándolo con seminarios prácticos. “Buscamos el apoyo de docentes de la Universidad de Montemorelos porque son profesionistas en el área de la salud y tienen una cosmovisión orientada al crecimiento espiritual. Para nosotros, son la mejor opción”, añadió.
Los organizadores subrayaron que la certificación busca consolidarse como un espacio donde los líderes de iglesia encuentren orientación práctica y espiritual para fortalecer su servicio en las comunidades.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






