En el año 2016, el país de Perú propuso a la Organización de las Naciones Unidas dedicar un día al año, el 18 de junio, para celebrar a la gastronomía sostenible.

La gastronomía sostenible busca promover hábitos alimenticios tomando en cuenta todos los aspectos relacionados, como la producción, preparación y consumo de alimentos, siendo respetuosos con el medio ambiente y las tradiciones locales. Por sencillo que parezca, esto tiene un gran efecto positivo en la sociedad. Desde mejorar la economía local, ser más eficiente con el uso de recursos y cuidado del medio ambiente; hasta contribuir a tener vidas más saludables, e incluso, valorar más el patrimonio y valores culturales de una localidad.

El conjunto de platos y técnicas culinarias de un lugar son una muestra de la diversidad cultural única del mismo; por ejemplo, la Cocina Tradicional Mexicana ha sido declarada patrimonio de la humanidad desde 2010, por la UNESCO. Ésta, es el resultado de años de conocimiento y experimentación en tres productos principales: maíz, frijol y chile; obteniendo una serie de procesos y platillos que forman parte de lo más profundo del tejido cultural mexicano. Solamente del maíz se han documentado más del 600 platillos.

Por otro lado, el etiquetado de alimentos, según su lugar de origen, tiene un impacto directo en la economía local. Esto trata de hacer que el consumidor pueda identificar claramente de dónde viene el producto y escogerlo por la reputación, características o calidad de una región geográfica. Por ejemplo, el municipio de Montemorelos (Nuevo León) es conocido por sus deliciosas naranjas, por lo que si se etiqueta y se le pone "naranja de Montemorelos", habrá personas que -al identificar el lugar de origen de este producto en la etiqueta- la elijan por conocer sus características. Lo mismo pasa con la "nuez de Rayones (municipio de Nuevo León)" o, a nivel mundial, "el café colombiano", "la pimienta Penja de Camerún" o "el Azafrán de Taliouine de Marruecos", etc.

La gastronomía sostenible también tiene efecto en la salud humana. Uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible es el "Hambre Cero" y aunque en las últimas dos décadas la desnutrición en el mundo se ha reducido casi a la mitad, aún se estima que existen 821 millones de personas con desnutrición. Por otro lado, la malnutrición causada por los alimentos procesados, ultra procesados y por tener patrones de alimentación no adecuados, nos ha llevado a tener una pandemia de sobrepeso y obesidad en México. El consumo de alimentos saludables regionales y platillos tradicionales, nos puede ayudar a combatir esta situación.

El panorama en el mundo también se está complicando, ya que cada vez hay más personas y, para el año 2050, se estima que habrá 10 mil millones de habitantes en nuestro planeta; por lo que un grupo de científicos se ha dado a la tarea de identificar un patrón de alimentación que sea de beneficio para la salud humana y, a la vez, sostenible con el medio ambiente. Así, nuestro mundo será capaz de producir suficiente alimento para todos en el futuro.

A su propuesta le han denominado "dieta planetaria" y en ella se plantea que en la actualidad debemos "más que duplicar el consumo de alimentos saludables como frutas, verduras, legumbres y frutos secos, y reducir más del 50% en el consumo mundial de alimentos menos saludables como los azúcares añadidos y la carne roja (principalmente reduciendo el consumo excesivo en los países más ricos)".


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Gráfico de la dieta planetaria. Un plato de salud planetaria debería consistir en un volumen de aproximadamente la mitad del plato de verduras y frutas. La otra mitad aparece mostrada con base en su contribución de calorías, y debe consistir principalmente en granos enteros, fuentes de proteínas vegetales, aceites vegetales insaturados, y (opcionalmente) cantidades modestas de proteínas de origen animal.


Por medio de la gastronomía sostenible podemos cuidar el planeta, nuestra salud y además beneficiar a los productores locales, cuidando las tradiciones culinarias de nuestra cultura. Esta es una iniciativa que todos debemos apoyar. A continuación, te dejo 10 recomendaciones con las que puedes contribuir en tu casa:

  1. Produce una cantidad de los alimentos que consumes
  2. Siembra las semillas de tus frutas y verduras
  3. Compra alimentos locales en el mercado o directo con el agricultor
  4. Cocina tus alimentos
  5. Compra alimentos saludables
  6. Aumenta tu consumo de frutas, verduras, nueces, semillas y legumbres
  7. Reduce el consumo de productos de origen animal y azúcares
  8. Rescata las recetas de la abuela
  9. Evita la comida rápida, alimentos procesados y ultraprocesados
  10. Come en familia y disfruta esos momentos



Fuentes:

  1. FAO
  2. UNESCO
  3. Lancet. 2019 Feb 2;393(10170):447-492. doi: 10.1016/S0140-6736(18)31788-4 . Epub 2019 Jan 16.