UM
Conectando

¿Puede el canto crear comunidad?

Crear comunidad es un importante elemento de la sociedad y una de las estrategias para lograrlo es el canto congregacional.

Foto de Pulso Estudiantil
Foto de Pulso Estudiantil

De las muchas razones que hay para reunirnos en el templo cada sábado, leemos en Hebreos 10:25:

“No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”

Crear comunidad es un importante elemento de la sociedad, tenemos la comunidad familiar, laboral, de amistades, etc.; y es que el sentirnos parte de algo nos da valor como seres humanos. Nosotros los cristianos también tenemos la comunidad religiosa, nuestra iglesia, pero esta se ha ido deteriorando, ya que los servicios religiosos se inclinan -cada vez más- a proporcionar un espectáculo donde el adorador es un mero espectador.

Este es un problema que se tiene que resolver, ya que si el consejo del apóstol Pablo nos indica que es bueno congregarnos no es solo por la mera acción de congregarnos, sino que se trata también de la búsqueda de crear comunidad entre nuestros hermanos creyentes, para que así nos animemos unos a otros en nuestro peregrinar cristiano.

En marzo del 2016, tres instituciones europeas: Oxford (Inglaterra), Leiden (Holanda) y el Instituto de Investigación de Población (Finlandia) hicieron un estudio social sobre el canto grupal; y encontraron que cantar juntos construía comunidad mejor que estar en una fraternidad. Es decir, las personas que cantaban juntas establecían lazos de amistad más fuertes que los que se formaban por pertenecer a la misma fraternidad. Esto nos dice que en nuestros cultos religiosos podemos hacer mucho por la creación de comunidad si dedicáramos más tiempo al canto congregacional, a cantar juntos.

El consejo de Pablo nos lleva a que nos “exhortemos” unos a otros. Esto quiere decir que nos demos ánimos, que hagamos el camino juntos; que si alguien sufre, apoyemos; que si alguien se alegra, nos alegremos; que si alguien se desvía, lo busquemos; que nos importemos unos a otros. Para lograr que esto pase, hace falta construir una comunidad fuerte con lazos de amistad reales y una de las estrategias que podemos usar es precisamente el canto congregacional.

Dios nos ayude a buscar las mejores herramientas para mantener su iglesia unida y así poder seguir cumpliendo con la misión que Él nos ha dejado.

Oscar Castillo

Autor
Director de coros, maestro en la Escuela de Música y desarrollador de negocios en ProMusic de la Universidad de Montemorelos.
Ver más