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Niños de Preescolar eligen lonches saludables

Estudiantes de la Universidad de Montemorelos implementan programa de salud basado en ocho remedios naturales para fomentar hábitos saludables en niños de preescolar llevando el mensaje adventista de salud con creatividad y compromiso.

Sofía e Hiromi impartiendo sus clases en el “Jardín de Niños México”. Fotografía por: Hiromi y Sofía.
Sofía e Hiromi impartiendo sus clases en el “Jardín de Niños México”. Fotografía por: Hiromi y Sofía.

“Nos dimos cuenta de que los niños traían lonches poco saludables, llenos de azúcar. Entonces pensamos en proponer algo que realmente los ayudara a desarrollarse y crecer sanos”, dijo Sofía García, estudiante de tercer semestre de Educación Preescolar en la Universidad de Montemorelos (UM). Sofía y su compañera Hiromi Pelayo, movidas por el deseo de marcar una diferencia en sus prácticas profesionales, tomaron el programa “Quiero crecer sano”, un proyecto de salud de la UM basado en los ocho remedios naturales para promover hábitos de vida saludables entre los más pequeños, y decidieron implementarlo en sus salones.

Ambas estudiantes enfrentan el desafío de sus prácticas en un contexto no adventista, lo que les ha motivado a adaptar su enfoque sin comprometer sus valores cristianos. Con el respaldo de su maestra de prácticas, Araceli Santos, y el visto bueno de la directora y las titulares de 2do y 3ro de preescolar del “Jardín de Niños México” en Montemorelos, Sofía e Hiromi organizaron actividades que abarcan temas como alimentación, agua y descanso. “Trabajar en una escuela pública nos limita hablar abiertamente de Dios, pero podemos hablar de valores y el programa Quiero crecer sano, es ideal para poder hacerlo, mientras les enseñamos a cuidar su salud”, explicó Sofía, quien trabajó con el salón de 3ro de preescolar. Usando recursos alineados con sus principios, han logrado transmitir estos valores de manera efectiva.

La experiencia no ha estado exenta de retos. Ambas estudiantes encontraron resistencia en algunos niños, y en más de una ocasión se vieron al límite de su paciencia. “Recuerdo un día en el que tuvo un grupo de 23 estudiantes que no paraba de gritar. Intenté hablarles con suavidad, pero mientras más bajito hablaba, ellos más gritaban”, recordó Sofía entre risas. Sin embargo, estas dificultades han fortalecido su vocación, desarrollando la paciencia y empatía que cada niño necesita. Hiromi, quien implementó el programa con el salón de 2do de preescolar, destacó que las prácticas han sido una oportunidad invaluable para enfrentarse a la realidad de la educación inclusiva, atendiendo a niños con autismo y dificultades de lenguaje. “No es lo mismo verlo en clase que vivirlo en el aula. Aprendí que cada niño se comunica de manera diferente, y en la práctica encuentras la forma de adaptarte a ellos”.

Los desafíos de la práctica profesional han fortalecido la vocación de Sofía e Hiromi. En la fotografía de izquierda a derecha, Sofía, la Mtra. Marcia Elizondo, docente de la Facultad de Educación, e Hiromi. Fotografía por: Universidad de Montemorelos / Dania Gutiérrez.
Los desafíos de la práctica profesional han fortalecido la vocación de Sofía e Hiromi. En la fotografía de izquierda a derecha, Sofía, la Mtra. Marcia Elizondo, docente de la Facultad de Educación, e Hiromi. Fotografía por: Universidad de Montemorelos / Dania Gutiérrez.

El programa “Quiero crecer sano” ha tenido un impacto tangible. Al final del proyecto, la mayoría de los niños comenzaron a llevar refrigerios saludables, como frutas y agua, en lugar de galletas y dulces. “Es increíble ver cómo los pequeños comparten lo que aprenden en casa e inspiran a sus familias a adoptar hábitos más sanos”, comentó Hiromi con satisfacción.

“A través de estas prácticas, buscamos que nuestros estudiantes se enfrenten a la vida profesional desde el inicio de sus estudios, para así desarrollar una comprensión profunda de su vocación. Sofía e Hiromi, en su rol de educadoras, se prepararon profesional y académicamente para contribuir de forma integral al bienestar de la comunidad educativa asignada y sin duda alguna dejaron una huella significativa en la vida de sus estudiantes de nivel básico de preescolar”, compartió con orgullo la Mtra. Araceli Santos, docente del área de prácticas en la Licenciatura en Educación Preescolar.

Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.

Laura Marrero

Autor
Coordinadora de Periodismo Institucional en la Universidad de Montemorelos.
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