Música y diversión en el campamento musical de verano
El Centro de Iniciación Musical transforma vacaciones en una experiencia educativa inolvidable para jóvenes talentos.

“Aquí, los niños juegan, se divierten y aprenden”, son las palabras de Flor Ramírez, madre de una de las alumnas del Campamento Musical de Verano 2024 en la Universidad de Montemorelos, que capturan la esencia de una experiencia transformadora.
Del 18 de junio al 11 de julio, el conservatorio de la Escuela de Música resonó con melodías, risas y la pasión de jóvenes músicos que, como la hija de Flor, Grace Florecita, encontraron en este campamento un espacio para crecer y explorar su talento.
El Centro de Iniciación Musical de la Universidad de Montemorelos (CIMUM) organizó su edición 2024, atrayendo a 56 alumnos de diversas regiones de México, además de Texas y California en Estados Unidos. La Mtra. Olivia Michel, coordinadora del CIMUM, destacó la diversidad de instrumentos y disciplinas musicales ofrecidas. “Tenemos 4 academias. Vinieron alumnos para instrumentos de viento, especialmente saxofón, guitarra, ukelele, clarinete, violín, chelo y nuestro fuerte que es piano, además de coro, clase de lenguaje musical, teoría, solfeo y entrenamiento auditivo”, explicó Michel. Este año, la afluencia de estudiantes interesados en saxofón fue especialmente alta, marcando un récord para el campamento.
El campamento no solo se centró en el desarrollo musical de los participantes, sino también en su crecimiento personal y social. “Realmente nos da mucho gusto ver en el campamento a niños con los que comenzamos desde cero, y que regresan motivados a seguir practicando en sus casas”, añadió Michel. El compromiso de CIMUM con la educación continua se refleja en historias de éxito como la de las hermanas Modi, quienes han participado en el campamento durante ocho años consecutivos.
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Los martes, los alumnos disfrutaron de actividades recreativas en el Parque Recreativo “Ojo de Agua”, fortaleciendo lazos de amistad y colaboración entre ellos. Este campamento, dirigido a niños de 7 a 12 años y jóvenes de 13 a 18 años, culminó con un emocionante concierto el 11 de julio, donde los participantes mostraron las habilidades adquiridas ante sus familiares y amigos.
El testimonio de Flor Ramírez revela la importancia del campamento no solo como una experiencia educativa, sino también como un medio para fortalecer los lazos familiares y comunitarios. “Desde el inicio me llamó mucho la atención porque los niños jugando se divierten y aprenden. Me encanta la metodología de aprendizaje que usan. Yo invito a otros padres que vengan porque es muy interesante, como los niños aprenden a través de los juegos y los maestros son muy buenos, porque se hacen amigos de los niños y eso ayuda a los niños a aprender muy rápido”.
La experiencia del campamento también se presenta como una valiosa oportunidad educativa para los alumnos de la Escuela de Música como es el caso de Mayte Muñoz, estudiantes de octavo semestre de la licenciatura en Enseñanza Musical en la UM. En su primera vez como docente del campamento, estuvo a cargo de supervisar las prácticas individuales y también tuvo un grupo a cargo. “Es una experiencia muy linda y formativa. Fue muy bonito ver el avance de los niños, en 4 semanas los niños logran aprender muchas cosas, y al final la mayoría logró realizar las actividades que se les pusieron y algunos un poco más”, dice Muñoz.
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El Campamento Musical de Verano de la Universidad de Montemorelos es un espacio de crecimiento integral, donde la música se convierte en una herramienta poderosa para la formación de jóvenes talentosos y comprometidos con su comunidad. La experiencia de Grace y otros alumnos como ella, son un testimonio del impacto positivo que este programa tiene en la vida de sus participantes y sus familias.
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Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






