Una sinfonía de crecimiento y pasión
La experiencia de una familia en el campamento musical de verano.
Cada día es una sinfonía de experiencias. Las clases son intensas, pero llenas de entusiasmo, y nuestras hijas están rodeadas de otros jóvenes talentosos que comparten su misma pasión. La música se convierte en el idioma universal que une a todos, sin importar su procedencia, porque vienen jóvenes de toda la república mexicana y de Estados Unidos.
Para nosotros, la educación cristiana y la música siempre han sido pilares fundamentales en la formación de nuestras hijas: Osu de 18 años, Nena de 16, Mille de 14, Kide de 12 y Foni de 10. Desde pequeñas, hemos inculcado en ellas el amor por el arte sonoro, y cada noche, en casa, compartimos un momento musical que nutre nuestros lazos familiares.
Este año, emocionadas y con sus instrumentos en mano, nuestras hijas se embarcaron en su tercer viaje a este campamento único. La pandemia nos retó con sus desafíos como a todos, pero incluso así, el espíritu musical no se desvaneció gracias a este espacio especial que llevaron al formato virtual, y eso sólo fortaleció su deseo de regresar a Montemorelos, donde la música cobra vida en cada rincón.
El Centro de Iniciación Musical de la UM (CIMUM), organizadores del campamento, ha sido el faro que ha guiado sus pasos. Aquí, han descubierto su voz musical y han aprendido a ejecutar diversos instrumentos: flauta, ukelele, guitarra, piano y trompeta. En este campamento, su talento ha encontrado su máxima expresión, y han descubierto nuevas posibilidades para expandir su repertorio.
Cada día del campamento, está lleno de actividades que enriquecen sus habilidades, pero también de momentos de reflexión espiritual, que hacen crecer no solo su talento, sino también su alma. Aquí, no solo aprenden sobre notas y melodías, sino sobre el significado de la música en la adoración y en el servicio a Dios.
Nuestro corazón se llena de gratitud al ver a nuestras hijas crecer en este ambiente tan enriquecedor. Cada verano, este campamento se convierte en el oasis donde sus habilidades florecen y se preparan para ofrecer su música en la iglesia y en cualquier lugar que lo necesite. La UM ha creado un semillero musical lleno de amor y pasión, y nuestras hijas son parte de esa hermosa sinfonía.
Esta fue la experiencia de Esther Modi, quien junto a su esposo, ambos orgullosamente egresados de la UM, encontraron en su alma mater, el lugar perfecto para que sus cinco hijas crezcan y florezcan en su pasión musical.
Si tu también buscas un lugar donde la música y el crecimiento van de la mano, donde los lazos de amistad se fortalecen y donde el espíritu se eleva con cada nota, el Campamento Musical de Verano de la UM es el destino perfecto. ¡Únete a esta melodía de alegría y aprendizaje el próximo año!
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Fuente: Esther Modi y Escuela Musical, reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






