La Reforma Protestante: el día que transformó la fe cristiana
El llamado de Martín Lutero de regresar a las verdades bíblicas, un legado de fe que perdura hasta hoy.
Uno de los grandes acontecimientos en la historia de la humanidad, especialmente en el mundo cristiano, fue la llamada Reforma Protestante.
Un día como hoy, 31 de octubre, pero de 1517, el monje alemán Martín Lutero, clavó sus 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittenberg, en el estado alemán de Sajonia. De esta manera, se inició un gran movimiento que a su vez llegó a ser un gran cisma en la Iglesia Católica, al punto tal que, como resultado de eso, hubo una gran separación de muchos adeptos católicos que se unieron posteriormente en diferentes grupos dando lugar a muchas iglesias y corrientes religiosas denominadas protestantes.
¿Por qué se dio la Reforma Protestante? y ¿qué decían esas 95 tesis de Lutero? Se puede decir que los deseos de Reforma ya habían comenzado mucho tiempo atrás, pero faltaba la ocasión, el valor y la suma de voluntades para que sucediera. Sin embargo, como dice la Biblia: “todo tiene su tiempo y todo tiene su hora” (Ecl.3). En el seno de la misma Iglesia Católica, había habido mucha inconformidad por las enseñanzas sin fundamento bíblico y la práctica religiosa de prelados y líderes religiosos corruptos, que sabían más de armas que de la Biblia.
Tiempo atrás, hombres como Juan Huss y los valdenses habían dado su vida por levantar su voz en contra de tan grande poder religioso y las prácticas antibíblicas. El período de oscuridad y de predominio del poder papal que había comenzado en el año 538 d.C. había ido acumulando evidencias de la ceguera espiritual y la pérdida de la orientación bíblica de la iglesia medieval. Elena G White, en el libro El Conflicto de los Siglos menciona: “Pero la luz y las tinieblas no pueden conciliarse. Entre el error y la verdad media un conflicto inevitable. Sostener y defender uno de ellos es atacar y vencer al otro”. (Conflicto de los Siglos, p. 119).
La noche del 31 de octubre de 1517, Lutero no soportando más fue a la “Iglesia de Todos los Santos” en Wittenberg a clavar en la puerta de la iglesia sus 95 tesis, porque al día siguiente cientos de fieles vendrían a esa iglesia en ocasión de la fiesta de todos santos del 1º y 2 de noviembre a venerar las reliquias, que se decía, habían pertenecido a algún santo del pasado. Venerar y traer ofrendas en ese día a la iglesia, confería un favor especial de Dios a los fieles, según las enseñanzas de la iglesia.
Las 95 tesis de Lutero entre otras cosas, eran un reclamo en contra de todas estas prácticas como la venta de indulgencias, que era una forma de “conferir perdón” por alguna falta cometida si se traía cierta cantidad de dinero. En esas tesis, Lutero más que levantar su voz en contra del liderazgo de la iglesia, pretendía ayudar a abrir los ojos de cientos de fieles que inocentemente cumplían con la enseñanza de la iglesia, pero no de la Biblia.
“Lutero advirtió que era peligroso ensalzar las doctrinas de los hombres en lugar de la Palabra de Dios. Atacó resueltamente la incredulidad especulativa de los escolásticos y combatió la filosofía y la teología que por tanto tiempo ejercieran su influencia dominante sobre el pueblo. Denunció el estudio de aquellas disciplinas no solo como inútil sino como pernicioso, y trató de apartar la mente de sus oyentes de los sofismas de los filósofos y de los teólogos y de hacer que se fijasen más bien en las eternas verdades expuestas por los profetas y los apóstoles”. (Conflicto de los Siglos, p. 118).
El impacto fue tal que, como la chispa que toca la pólvora, las voluntades, las sospechas y la inconformidad acumuladas en el corazón de muchos se unieron y causó un gran movimiento por los deseos de reforma. Los reformistas fueron perseguidos por la Santa Inquisición y aunque la Contra Reforma que la Iglesia lanzara en contra de los reformadores logró su objetivo, la iglesia no fue la misma de ahí en adelante. Miles salieron del seno de la Iglesia Católica y formaron diferentes grupos religiosos, llevando el mensaje del evangelio puro a muchos lugares alrededor del mundo. A pesar de que se fecha el año de 1648, como la fecha en que se dio por terminada la Reforma, realmente nunca ha terminado. El llamado de Lutero de regresar a las verdades bíblicas sigue siendo un recordatorio para cada generación de creyentes, impulsándolos a vivir una fe más auténtica, centrada en la Palabra de Dios.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Laura Marrero y Brenda Cerón.






