“Hasta que Dios diga” -parte II
Los Peniecook Pimentel son una familia misionera que ha viajado a diferentes países con el propósito de servir en la obra de Dios como profesionales, pero sobre todo como familia.
Los Peniecook Pimentel son una familia misionera que ha viajado a diferentes países con el propósito de servir en la obra de Dios como profesionales, pero sobre todo como familia.
Luego de haber servido en Angola, Lesotho, Zambia y México — que te lo contamos en la primera parte de esta historia -, Dios les presentó una nueva oportunidad para servir; la División de África Centro Oriental les extendió una invitación para ir a la Adventist University of Central Africa (AUCA), en Ruanda, con el propósito de crear la que ahora es la séptima Escuela de Medicina de la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD) en el mundo.
Llegaron a Ruanda en enero de 2018 con una larga lista de pendientes para que esta escuela fuera una realidad, y de inmediato se pusieron manos a la obra. Luego de poco más de un año y unos meses, ya había sido aprobado el currículum de la escuela, se contaba con el personal docente y de área, y se habían logrado terminar cuatro edificios que eran las instalaciones de la escuela y los dormitorios.
Luego de esto, iniciaron el proceso de autorización estatal y eclesiástica para quedar establecidos formalmente como una Escuela de Medicina de la IASD.
Finalmente, en septiembre de 2019 se inauguró la Escuela de Medicina, evento al que asistieron Paul Kagame, presidente de Ruanda junto a la primera dama Jeannette Kagame; el Ptr. Ted Wilson, presidente de la IASD, y otros departamentales de la Conferencia General.
Aunque se esperaba que la primera generación iniciara a principios del 2020, por motivo de la pandemia por Covid-19 se pospuso en varias ocasiones, hasta que en marzo de 2021 los 34 primeros estudiantes, provenientes de nueve países diferentes, comenzaron el primer semestre.
“Si nosotros hubiésemos sabido lo que conllevaba fundar una escuela de medicina tal vez hubiéramos dicho que no podíamos, pero todo esto fue posible gracias a Dios. Se trata de entender que no estamos preparados pero que Dios nos utiliza, y si nos ponemos en sus manos Él nos hace instrumentos de bendición, más de lo que uno esperaría”, dijo en una entrevista Cesiah.
¡Y aunque fue arduo el trabajo, el proyecto sigue creciendo! Actualmente, la familia Peniecook Pimentel y la AUCA trabajan en la creación de la Facultad de Ciencias de la Salud, para lo que ya iniciaron los trabajos de ampliación de los edificios y selección del personal para la creación de nuevas áreas.
“Dios sabe cómo y cuándo… Cuando Dios nos ha llamado a servir ha sido muy claro que era tiempo de salir. Los tiempos de Dios son perfectos, Él sabe cuál es el mejor lugar para que uno esté y cuándo decirnos ‘hasta aquí’”, comentó Arnoldo.
Como familia, los Peniecook Pimentel han decidido no solo viajar juntos sino servir juntos, incluyendo a los más pequeños de la casa. “Si les preguntan a ellos, responderán que están aquí como misioneros, pues hemos buscado que se sientan incluidos y presentes en cada uno de los procesos, principalmente a través de sus oraciones”, comentó Cesiah.
Actualmente Arnoldo es el director de la Escuela de Medicina, y Cesiah es la directora asociada en el área de Calidad y Efectividad en las Misiones en AUCA. Desconocen cuál será su próximo destino o cuánto tiempo estarán en Ruanda, pero afirman que su propósito familiar es estar siempre a la disposición y servicio de Dios.
Con información de Lili Pimentel y Lisandra Vicente.






