Artículo de la Secretaría Estatal de Salud de Nuevo León, por el Día mundial sin tabaco 2020 que se conmemora el 31 de mayo

Los reportes generados desde que la pandemia de COVID-19 comenzó a extenderse por todo el mundo, ya señalaban que los individuos más afectados por la enfermedad y que más significativamente presentaban tendencias a agravarse, con consecuencias fatales, eran los que tenían como antecedente el consumo de tabaco (actual o como antecedente de uso).

El señalamiento se consignó en reportes de los países que inicialmente fueron los más rápidamente afectados, tanto en países asiáticos como europeos; incluso se ha estimado, que el consumo de tabaco ha influido de manera significativa para que sea la población masculina la mayor afectada, en comparación con la femenina, considerando que los hombres a lo largo del tiempo han sido los mayores consumidores de tabaco y sus derivados.

La pandemia se ha extendido prácticamente por todo el mundo y diariamente la situación cambia respecto la información generada, muchos de los factores que intervienen como factores de riesgo se van reconociendo ya sea porque incrementan la susceptibilidad o porque aumentan la vulnerabilidad de contraer la infección y desarrollar las formas más graves o fatales de la enfermedad; entre estos factores destaca definitivamente el consumo de tabaco y sus productos.

El pasado 11 de mayo la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un comunicado donde alerta que el consumo de tabaco incrementa las probabilidades (en las personas contagiadas con el virus SARS-Cov2 que provoca la enfermedad COVID-19) de desarrollar los síntomas más graves y letales, encontrando proporciones de mortalidad mucho más elevadas en los usuarios de tabaco y sus derivados, que en los enfermos no usuarios quienes tienen mejores resultados de recuperación.

La OMS destacó en su comunicado que la COVID-19 es una enfermedad infecciosa que afecta con intensa patogenicidad las vías respiratorias y principalmente el tejido pulmonar, deteriorando estos órganos y dejando en franca desventaja al individuo frente a la enfermedad, así como a merced de otras infecciones oportunistas.

Lo anterior se agrega al hecho ya conocido de que, el consumo de tabaco, es un factor comprobado que influye directamente en el desarrollo de enfermedades no transmisibles a lo largo de la vida de los usuarios, como son las enfermedades cardiovasculares (hipertensión arterial, isquemias e infartos del músculo cardíaco, insuficiencia circulatoria periférica, entre otras), cáncer en diversos órganos, enfermedades respiratorias crónicas muy incapacitantes (bronquitis, asma, enfisema, EPOC), enfermedades gastrointestinales y muchas más.

Es ya de conocimiento comprobado, que estas últimas enfermedades mencionadas, han sido determinantes en la culminación fatal de enfermos de COVID-19, así como en las severas complicaciones de enfermos que, aunque no fallecen, terminan con secuelas graves en numerosos órganos vitales que requerirán manejo médico por largo tiempo.

La OMS, así como investigadores de Universidades e Institutos altamente calificados se encuentran evaluando constantemente los estudios de investigación que se están generando en todo el mundo; en la evaluación se incluyen los estudios que se encuentran investigando la relación entre consumo de tabaco, consumo de nicotina y la COVID-19.

Esta organización internacional ha solicitado a los investigadores, científicos y medios de comunicación tener prudencia al emitir comunicados a la población y evitar difundir la noticia de que el tabaco o la nicotina pueden reducir el riesgo de padecer COVID-19, considerando que no existe información científica que confirme dichos postulados, sino que los hechos clínicos demuestran en todo caso lo contrario.

Algunas de estas noticias se han generado en base a referir que la nicotina se utiliza como un método de tratamiento para el tabaquismo y que por ello debe tener un efecto terapéutico y protector del aparato respiratorio.

Se debe aclarar que los tratamientos de sustitución con nicotina (chicles, parches, tabletas) están diseñados para el tratamiento de dejar de fumar tabaco, tienen una metodología de uso y se encuentra anclados en programas psicológicos para dejar de fumar y aliviar la adicción a la nicotina.

La nicotina no tiene efecto protector para ningún tejido, es una sustancia tóxica y letal.

En otro grupo de estudios, se ha demostrado que el uso de nicotina a través de dispositivos electrónicos contribuye menos de lo que se espera en los tratamientos para dejar de fumar cigarrillos; usualmente las personas terminan combinando cigarrillos de tabaco con el dispositivo electrónico, incrementando su adicción a la nicotina.

Los dispositivos electrónicos conocidos como "vapeadores" son igualmente dañinos para el aparato respiratorio; por ejemplo, disminuyen la capacidad de responder adecuadamente ante infecciones respiratorias, por debilitamiento del sistema inmunológico, lo cual ante la COVID-19 deja al fumador en gran vulnerabilidad para ser afectado sensiblemente.

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Investigadores de la Universidad de California, encontraron que las partículas de vapor de estos dispositivos, expulsadas por un fumador contagiado por el virus, pueden transportarlo hacia las demás personas en torno al fumador favoreciendo el contagio masivo; además el acto de fumar cigarrillo o dispositivo electrónico, incrementa el riesgo de contagio por la forma de uso, implica que los dedos de ambas manos estén en contacto con los labios continuamente, como lo impone la concentración baja de nicotina en la sangre; el fumador tiene que estar usando el cigarro o el dispositivo para mitigar el malestar que esta baja concentración causa.

Por otra parte, que un dispositivo electrónico supuestamente no produzca humo, sino vapor de agua, no significa que sea inofensivo; la nicotina de los dispositivos electrónicos es una droga altamente adictiva y conserva su letalidad; puede causar daños cardiovasculares, pulmonares, neurológicos y, aunada a las substancias químicas que se mezclan en el vapor producto de la combustión, puede también causar cáncer en diversos órganos del cuerpo.

Está demostrado que niños y adolescentes que inician consumiendo nicotina a través de dispositivos electrónicos (seducidos por la novedad y los sabores artificiales añadidos) tienen el doble de probabilidades de comenzar, en corto plazo, a fumar los cigarrillos de tabaco habituales y combinar ambos, como sucede con los adultos; así como a pasar a experimentar con otro tipo de drogas, ya que se despierta en ellos el deseo de conocer otras sensaciones.

Este incremento de riesgo de contagio aplica con otros productos para fumar tabaco o cualquier otra droga; por ejemplo, como las pipas de agua, que a menudo implican compartir las boquillas y mangueras, o bien implementos hechizos para producir humo, vapor o aerosol y que son compartidos por usuarios de drogas como mariguana, cristal, crack, ketamina, inhalables, derivados opiáceos, entre otras. El riesgo de contagiarse se incrementa de manera significativa, así como de padecer las formas más graves de la enfermedad.

Por este motivo la OMS ha emitido, para conmemorar el Día Mundial Sin Tabaco 2020, el siguiente Lema para este año: "Proteger a los jóvenes de la manipulación de la industria y evitar que consuman tabaco y nicotina", con lo cual recomienda a todos los países elaborar estrategias que permitan neutralizar las campañas de marketing de esta industria, que han enfocado a las poblaciones más jóvenes.

El objetivo primordial es desacreditar los mitos que se difunden en torno a la inofensividad de los productos del tabaco y exponer las tácticas engañosas utilizadas en la población de jóvenes, por la industria tabacalera y sus asociadas, así como proporcionar a los jóvenes los conocimientos necesarios para que sean capaces de detectar esta manipulación y dotarlos de herramientas emocionales y sociales que les permitan rechazar las tácticas de convencimiento.

A pesar de la pandemia por COVID-19, la OMS invita a que es 31 de mayo Día Mundial Sin Tabaco alcemos la voz y luchemos todos juntos para evitar que los menores de edad y los jóvenes se conviertan en las nuevas generaciones de consumidores. La Secretaría Estatal de Salud de Nuevo León, convoca a que juntos construyamos para las nuevas generaciones de niños, adolescentes y jóvenes, una sociedad libre de humo de tabaco y de sus derivados en cualquiera de sus modalidades.


Fuentes:

Organización Mundial de la Salud/Organización Panamericana de la Salud. DECLARACIÓN DE LA OMS: CONSUMO DE TABACO Y COVID-19. https://www.paho.org/es/campa%C3%B1as/dia-mundial-sin-tabaco-2020

https://www.who.int/es/news-room/campaigns/world-no-tobacco-day/world-no-tobacco-day-2020

National Academies of Science, Engineering and Medicine Report https://www.nap.edu/resource/24952/012318ecigaretteConclusionsbyEvidence.pdf

https://www.scientificamerican.com/article/smoking-or-vaping-may-increase-the-risk-of-a-severe-coronavirus-infection1/