La ciudad de Monterrey supone un desafío importante para el grupo de jóvenes que durante un año realiza la práctica del colportaje, esforzándose por compartir la esperanza al mayor número de personas por medio de libros y revistas. El Proyecto Monterrey, que inició el pasado agosto de 2019, reinició sus actividades el 31 de enero cuando el grupo de 50 jóvenes colportores de diferentes partes del país, finalizó su entrenamiento en la institución y regresaron a la ciudad.

Un gran porcentaje de la población estudiantil financia sus estudios a través del emprendimiento del colportaje. El Proyecto Monterrey, es uno de los planes de venta de material impreso que consiste en colportar durante un año en la ciudad de Monterrey para, con esos recursos autofinanciar sus estudios.

Previo al retorno a la ciudad vecina, los emprendedores recibieron capacitación durante dos semanas, tiempo durante el cual fueron motivados a usar diferentes tipos de materiales, se les entrenó en las estrategias de la venta cristiana y fueron certificados con los programas Vamos a Movernos, 8 Hábitos saludables, Mente Sana y Cocina Saludable de Quiero ¡Vivir Sano!, con el objetivo de darles las herramientas para que sepan implementar el conocimiento y que estén respaldados para presentarse formalmente en cualquier lugar.

"Cada tema que nos están dando en las capacitaciones nos sirve para formarnos como líderes y motivarnos a futuros retos. Son herramientas que todos deberíamos tomar en cuenta. Yo hace un año fui emprendedor y me hubiera gustado haber contado con ellas", comentó en una entrevista Esdras Miss, estudiante de medicina y colportor asociado.

Para algunos de los líderes del grupo de colportores, entre los desafíos más grandes que enfrentan estos jóvenes es el de adaptar su conocimiento y las técnicas aprendidas en una ciudad donde la cultura puede ser muy distinta a la de sus lugares de origen. Por otro lado, la convivencia puede ser un reto importante, según Esdras.

Esdras, quien conoció la Iglesia Adventista a través de su abuela, es uno de los únicos tres adventistas de su familia. Siempre tuvo el deseo de estudiar en una universidad de la denominación, pero no tenía los recursos; entonces le hablaron del colportaje y desde hace cuatro años es colportor y ha cursado dos años de la carrera de Medicina esperando continuar en agosto 2020 cuando finalice la campaña del Proyecto Monterrey 2019-2020.

"Con cada libro y revista que entregamos, dejamos también la verdad. Con cada libro que dejemos es un alma que se puede rescatar para Cristo", explicó Esdras, quien asegura estar convencido del colportaje y de los beneficios que trae a su vida y la de los demás.

El colportaje es el único medio que tiene Esdras para financiar sus estudios y cada campaña da lo mejor de sí y depende de Dios únicamente para que le de las fuerzas para alcanzar sus metas.

Del total de jóvenes que cada año se unen al Proyecto Monterrey al igual que Esdras, un poco más de 50 por ciento ingresan a la universidad, se convierten en líderes del colportaje y finalizan sus estudios. Hoy más de 500 jóvenes participan en las diversas campañas de colportaje de la universidad y se autofinancian los estudios parcial o totalmente.

Los jóvenes trabajan actualmente con material impreso sobre la salud integral y el estilo de vida saludable, como los libros Bebidas saludables, de Araceli Martínez; El poder medicinal de los alimentos, de Jorge Pamplona; y Felicidad a tu alcance de Carol Cannon.