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Así como Abraham, nosotros también somos llamados a utilizar las herramientas de la negociación y el liderazgo servidor como excusa para llevar a otros el evangelio de un Dios de paz, justicia y amor.

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  • El contexto de la negociación siempre estuvo presente en la vida de Abraham. En el libro “Antigüedades de los Judíos”, Flavio Josefo de Berzosa (2013) señala que Abraham era inteligente y reconocido por su capacidad de convencer a los que lo escuchaban. Los negocios internacionales siempre formaron parte de la vida de Abraham. Una de las características importantes que debe poseer todo negociador según Fisher y otros (1981), es la comunicación efectiva bilateral. Esta se considera como uno de los siete elementos del método Harvard para llegar a acuerdos exitosos. Es decir, esa capacidad de escuchar y hablar asertivamente. En su ruta hacia Canaán empleó en muchas ocasiones su habilidad negociadora, en la que primaba el buscar satisfacer los intereses de las partes, no enfocándose en la posición de poder o autoridad (cómo lo define el método Harvard). Algunos de los ejemplos que resaltan son los confrontamientos que tuvo con los reyes a causa de su mujer (y hermana) Sara, quienes -a pesar de la desavenencia- colmaron de bienes a Abraham, de modo que había generado mayor riqueza después de estas negociaciones. En su paso a lo largo de la ribera del Éufrates, en la sección de Asia menor, Abraham se relacionó con diferentes personas: reyes, gobernadores, militares y comerciantes, que -mediante transacciones- llevaban a cabo intercambios comerciales, pero además establecían pactos internacionales de apoyo y acuerdos de cooperación; como en los casos del rey Abimelec, el Faraón, el rey de Sodoma, entre otros. Sin duda, una de las experiencias de negociación más interesantes fue la adquisición del terreno mortuorio para su esposa (Gen 26). Era tan respetado entre los habitantes de ese tiempo que los hijos de Het le ofrecieron regalarle la cueva y el terreno. No obstante, Abraham tenía claro que los negocios debían favorecer a ambas partes. Por lo que propuso que se hiciera un negocio justo, e incluso acudió con embajadores para que pudieran mediar en la negociación (Gen. 23:8). Todo esto se hizo utilizando protocolos de acuerdos internacionales. Finalmente, pagó al precio justo, 400 siclos de plata. Siempre estaba buscando el beneficio para las partes involucradas: el principio ganar-ganar. Los hijos de Het recibieron el valor de la heredad y él tuvo una posesión para la sepultura de Sara.
  • Finalmente, pero no menos importante, es la capacidad de modelaje de Abraham como líder de fe y líder servidor. De acuerdo con la tradición judía, Abraham fue el primer líder que estableció una religión monoteísta y la transmitió no solo a su descendencia, sino a todos sus empleados y acompañantes, quienes también tenían fe en Dios (Berzosa, 2013). Era tan conocida su relación con Dios que lo llamaban príncipe de Dios (Gen 23:6). Su vida era una constante oportunidad para modelar a los que le rodeaban con su conducta positiva. Confiaba plenamente en Dios, hablaba con él como con un amigo. Su obediencia y fe se manifestaron en cada situación. Todos sus asuntos los ponía en las manos de Dios y, el esfuerzo diario, era recompensado con grandes ganancias. Los resultados eran consecuencia de una vida de oración y fe. Una vida práctica en el ambiente de los negocios honestos, como su Dios.

Así como lo hizo siempre Abraham, nosotros también somos llamados a ser administradores y líderes en los negocios; no para enriquecimiento como propósito final, sino buscando el bien de los demás. Somos llamados a utilizar las herramientas de la negociación y el liderazgo servidor como excusa para llevar a otros el evangelio de un Dios de paz, justicia y amor.


Referencias

Berzosa, A. R. (2013) Antigüedades de los Judios. Flavio Josefo. Editorial CLIE. España.

Fisher,R., Ury, W. y Patton, B. (1981). Si de acuerdo! Cómo negociar sin ceder. Editorial Norma. Colombia.

Todos los textos bíblicos hacen alusión a la versión Reina Valera 1960 de la Santa Biblia.

https://www.sefaria.org/texts