60 años formando educadores
La Escuela Normal de la Universidad de Montemorelos celebra sesenta años de trayectoria.
Enseñar a enseñar es fundamental para la transmisión de los saberes. Si bien muchos poseen vastos conocimientos en áreas específicas, no todos son capaces de transmitirlos de manera efectiva a terceras personas. Lograr y desarrollar esa habilidad es el objetivo de las Escuelas Normales, las cuales, definido por Ernesto Meneses, son “centros educativos dedicados específica y exclusivamente a la formación de profesores”.
Dicho por el mexicano Aurelio Nuño, quien fue Secretario de Educación Pública de 2015 a 2017, “las Normales son el corazón del cambio educativo y de México”. Estas, según su nivel educativo, se dividen en: normal preescolar, primaria y superior; además existen otros dos tipos que preparan profesores especialistas, una para niños discapacitados y otra para educación física.
La Universidad de Montemorelos (UM) ofrece la Licenciatura en Educación Preescolar y la Licenciatura en Educación Primaria, pertenecientes a la Escuela Normal de la Institución; la cual celebra este año el sesenta aniversario de su fundación.
Fue en 1961 cuando dio inicio la carrera de Profesor de Educación Primaria, a la cual se podía ingresar al término de la secundaria. Era un equivalente a lo que hoy conocemos como carrera técnica.
La maestra Carmen Acevedo de Rodríguez fue quien inició todos los trámites necesarios para la apertura de la carrera, fue el impulso que se necesitaba para crear una escuela de formadores de docentes. La maestra Acevedo permaneció como directora de la escuela durante doce años, de 1961 a 1973, y siendo un pilar importante en la apertura de este programa, en conmemoración a su trabajo y a su esfuerzo, la actual escuela lleva su nombre.
Veinte jóvenes comprendieron la primera generación de egresados de la Normal en 1964. En ese entonces, la escuela estaba ubicada en la actual preparatoria “Prof. Ignacio Carrillo Franco”. “Si entras a la escuela preparatoria de frente y llegas al jardín interior, del lado izquierdo era la preparatoria y del lado derecho era la Normal, Comercio y Secretariado”, explicó Jaime Bejarano, actual director de la Escuela Normal y el Coordinador del Pregrado en la Facultad de Educación.
Para generaciones anteriores, estudiar en la Normal era un reto, ya que representaba una rutina muy activa. “Cada semestre llevábamos entre doce y trece materias. Recuerdo que en la mañana llegábamos a la escuela y luego salíamos corriendo al comedor, después descansábamos un poco y a las dos de la tarde ya estábamos de regreso en la escuela, para finalmente salir a las cuatro de la tarde e ir a trabajar hasta que se diera la hora de ir a cenar; era una actividad muy rutinaria, bien marcada y muy activa”, compartió Bejarano, quien estudió en la Normal de 1980 a 1984.
Las vivencias de cada generación que ha pasado por la Normal en la UM le dan vida a la historia de esta escuela, que año con año recibe un nuevo grupo de estudiantes con entusiasmo y esmero y despide otra generación con mucha expectativa de cómo lo harán al salir al mundo laboral.
De acuerdo a una investigación realizada por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), la educación normal fue elevada al grado académico de licenciatura mediante un acuerdo publicado el 23 de marzo de 1984. Siendo así, el programa en la UM se inició como licenciatura en 1985, al igual que se incorporó la Licenciatura en Educación Preescolar.
Fue entonces para 1989 cuando egresó la primera generación del programa de licenciatura, de la que egresaron cinco licenciados en Educación Preescolar y catorce licenciados en Educación Primaria.
Con el objetivo de tener un mayor espacio en las instalaciones, alrededor de la década de los noventas, la Escuela Normal se trasladó a lo que ahora es el Hospital Antiguo, también conocido por la comunidad universitaria como el edificio de las cuatro facultades, donde ha permanecido hasta ahora.
A lo largo de los años muchos egresados se han destacado por las actividades que han realizado. La maestra Ana Castillo Osuna se graduó en 1970, y fue directora de la escuela durante veinte años, comprendidos de 1995 a 2015, año en que comenzó su servicio como director el Mtro. Jaime Bejarano.
Otros exalumnos que también se desempeñaron en la dirección de la escuela fueron el profesor Jorge Bastar Vázquez (1981–1988), y la maestra Araceli Vázquez García (1990–1993), quien además fue rectora de la Universidad de Linda Vista (2010 y 2011).
Finalmente, otro de los exalumnos destacados que no solamente ha sido un pilar importante para la Escuela Normal, sino también para la historia de la Universidad de Montemorelos, es el Dr. Ismael Castillo Osuna, quien se graduó en 1969, sirvió a la Iglesia Adventista en diferentes cargos y periodos hasta que en 1978 inició su servicio en la educación asumiendo la dirección del, en aquel entonces Colegio Linda Vista, y desde 1987 funge como rector de la Universidad de Montemorelos. Su esposa, la Mtr. Norka Harper González, quien se graduó en la misma generación, es actualmente la directora de la Escuela de Música.
“La Escuela Normal equipa a un docente con múltiples estrategias, armándolo de dinámicas, métodos didácticos y experiencias para su formación. Para un docente que desea tener una buena pedagogía, es fundamental su paso por la Escuela Normal”, Jaime Bejarano.
Desde sus inicios en 1961 la Escuela Normal ha egresado a 934 educadores con un visión misionera y lo continuará haciendo por los próximos años, hasta que el Maestro de maestros venga por segunda vez.






