1. Revisa constantemente las aplicaciones de inicio
Imagina por un momento que cada día, después de levantarte, tuvieras que lavarte los dientes, desayunar, vestirte y bañarte… ¡TODO AL MISMO TIEMPO! Suena físicamente imposible ¿verdad?, pues eso es lo que pasa cuando enciendes tu computadora; una vez que inicias sesión, el sistema operativo (Windows, Linux, Mac OS, etc.) ejecuta una serie de instrucciones para que el equipo funcione tal y como lo necesitas, gracias a esto puedes acceder a los programas que usas frecuentemente de una forma más rápida. El problema surge cuando muchas de tus aplicaciones buscan hacer uso de esta característica, pues el equipo no podrá usarse hasta que se hayan ejecutado todas las instrucciones e incluso después de esto seguirá lenta debido al consumo de recursos que producen. Por si fuera poco, los virus pueden aprovechar esta característica para ejecutarse cada vez que enciendes el equipo, agravando la situación. Por lo que una buena práctica es revisar constantemente cuáles aplicaciones se ejecutan automáticamente cuando enciendes tu computadora y “personalizar” el arranque de tu equipo, dejando solo las que realmente necesites. Además, esta acción también te ayudará a detectar más fácilmente si algún programa malicioso se está aprovechando de tus recursos.

2. Monitorea tus recursos
Si tu computadora está lenta es por algo. Con el administrador de tareas puedes conocer la razón y tomar decisiones, así que úsalo para detectar el recurso que se está ocupando en exceso o la aplicación que está agotando a tu equipo. Si una aplicación que no es de sistema se está “comiendo” tu RAM y en realidad no la estás utilizando, finaliza la tarea o como algunos le llaman “mata el proceso”, esto te podrá sacar de un apuro.

3. Usa antivirus
Puede parecer muy caro gastar $500 pesos al año por un antivirus, hasta que aparecen los problemas. Los antivirus son una excelente herramienta para proteger tu equipo sin importar el sistema operativo que uses; es cierto que hay pocos virus para equipos Mac o Linux, sin embargo, el riesgo existe y entre más personas a tu alrededor utilicen ese sistema, mayor es el riesgo de que te puedas infectar. Por otro lado, un antivirus “crackeado” o “parchado” que te puede instalar tu amigo por unos cuantos pesos, definitivamente no va a hacer efectivo, ya que si la forma de burlar su seguridad circula por todo internet, ¿qué hay de tu seguridad? Ya que un buen antivirus no solo protege tu computadora, sino que también te protege al navegar por internet, te invito a considerarlo tu principal aliado.

4. Mantén actualizado tu equipo
Muchas veces me ha tocado formatear equipos porque la gente “tenía prisa” y apagó su computadora mientras las actualizaciones se instalaban; por otro lado, el no instalarlas pone en riesgo el equipo, pues muchas veces brindan soluciones a problemas de seguridad y vulnerabilidades que son muy aprovechadas por softwares maliciosos. Así que asegúrate de tener un tiempo para instalar estas actualizaciones, si tu laptop no te permite apagar el equipo sin saltar este paso, una recomendación es conectarte a internet con un cable, con lo que velocidad del internet aumentará y acabarás más pronto este proceso.

5. Accede solo a sitios web seguros
Mucha de la información que circula en internet puede ser considerada “basura” con el fin de atraer a los usuarios y acceder a sus equipos. Es muy probable que después de acceder a este tipo de sitios, comiencen a ocurrir cosas extrañas en tu equipo. Si percibes que aparecen notificaciones extrañas, que se abren aplicaciones que no estás utilizando, o tu buscador principal luce “extraño”, es posible que te hayas infectado. Las infecciones pueden llegar incluso de forma inesperada mediante correos electrónicos o incluso por medio de cadenas en mensajes de amigos y seres queridos, ¡mucho ojo!

6. Toma conciencia de lo que descargas
¿Has visto esos acortadores molestos llenos de anuncios y captcha que tienes que saltar para poder llegar a las descargas? pues eso solo es la punta del iceberg. Considera si lo que deseas descargar vale el riesgo de comprometer tu información o tu equipo.

7. Apaga tu equipo cuando no lo uses
Las computadoras también necesitan descansar, esto mejora su rendimiento a la vez que alarga su esperanza de vida, así que si quieres conservar tu equipo por un tiempo considerable ya sabes qué hacer…

8. Revisa las opciones de energía
Esto aplica especialmente para laptops, pues tienen instrucciones específicas de cómo comportarse en función de si están conectados a corriente o no. Es recomendable que estudies bien eso en tu equipo para saber qué puede ocurrir si se está quedando sin energía, además de que en algunos casos puede alentarse en el momento en que cambia de desconectada a conectada o viceversa.

9. Elimina lo que no necesitas
Muchos usan su equipo de “baúl de los recuerdos” en vez de herramienta de trabajo. El problema de esto, es que se va agotando el espacio y eso ocasiona que también se reduzca la velocidad de reacción. En algunos casos puede causar el fallo de sistema y la famosa pantalla azul. Imagina que es como una alacena o refrigerador que necesita limpieza constante.

10. Lleva tu equipo con un experto
Así como es importante realizar limpieza en los archivos de la computadora, también es necesario hacer limpieza exterior, ya que al pasar tanto tiempo con nosotros, estos equipos van acumulando polvo, pelusa, cabello y hasta ¡piel! Por otro lado, es necesario reemplazar algunos componentes como la pasta térmica, que se encarga de mantener fresco el procesador y que con el paso del tiempo se seca y en vez de disipar el calor lo almacena. Si tu equipo se apaga a cierto tiempo de haberlo encendido, es posible que sea por esto, lo mejor es no forzarlo y llevarlo con un experto. Existen muchos tutoriales en internet de cómo realizar este mantenimiento, sin embargo, siempre es mejor ponerlo en manos experimentadas.