¡VIVAS! por México y por un mundo mejor
Cada 15 de septiembre recordamos los inicios bélicos de nuestra libertad. No olvidemos que toda lucha acabará cuando Cristo venga.
¡MEXICANOS… VIVAN LOS HÉROES QUE NOS DIERON PATRIA! ¡VIVA DON MIGUEL HIDALGO Y COSTILLA! ¡VIVA MÉXICO! ¡VIVA MÉXICO! ¡VIVA MÉXICO!
La celebración del inicio de la lucha por la independencia de nuestro país sigue siendo la fiesta cívica más emotiva. Es impresionante unirse al coro de ciudadanos, reunidos en las plazas de todas las ciudades mexicanas y expresar los sentidos “vivas” que se mezclan con el repicar de las campanas. Y vibrar con los acordes marciales del himno nacional constituye una experiencia que, aunque dura unos instantes, provoca el anhelo de continuarla.
¿Qué significa corear con “vivas” los nombres de los héroes?
“Es afirmar nuestra identidad mexicana, porque cada nombre representa nuestra libertad”-Jazmín Monroy. Estudiante de la Facultad de Educación.
“Es recordar los grandes sacrificios de quienes forjaron una patria libre y soberana”-Gabriela Tuk. Estudiante de la Facultad de Educación.
Confirmo con el pensamiento de estudiantes de nuestra institución que la entrega, el valor y el compromiso de los héroes de la independencia debe gritarse, para que se escuche por todas las generaciones.
El registro histórico dice que, por allá de 1810, el decadente gobierno virreinal no daba tregua. El pueblo carecía de oportunidades y soportaba grandes injusticias. Era urgente un cambio y, en Santiago de Querétaro, se integró un grupo con ideales comunes. Allí se formó una conspiración, disfrazada de tertulia literaria, donde se proyectó lo que sería un levantamiento con el objetivo de derrocar al gobierno y dar lugar a un escenario que propondría las bases de una nación responsable de su jornada y su destino.
Hoy, a 212 años de aquel inicio, celebrar la Independencia de México es mucho más que participar de una fiesta tradicional en la noche del 15 de septiembre. Es mucho más que corear con “vivas” los nombres de los caudillos insurgentes. Esta fiesta, nos compromete a atrevernos a mirar con ojos heroicos el presente, a tener la voluntad de salir de nuestra zona de comodidad o de beneficio personal y a mirar a quienes, sumidos en las carencias propias de la pobreza y la ignorancia, sufren los embates de la desigualdad, el abuso o el olvido.
La expresión: “los héroes que nos dieron patria”, trae a la memoria la fuerza de los ideales de quienes lo entregaron todo para la construcción de un país libre y soberano. Sin embargo, esta expresión sigue siendo la inspiración de miles de mexicanos que cada día continúan forjando la patria. Desde el taller, el creativo artesano; desde la oficina, el servidor público responsable; desde la fábrica, el obrero honesto; desde las aulas, los dedicados maestros. Y desde un hospital, todo el personal de salud que -muchas veces a costa de sus vidas- atienden cada día a los enfermos.
Incluyo a muchos otros quienes cumplen con esfuerzo, dedicación y compromiso cualquier tarea que el deber les requiere. Todos ellos son quienes, hoy por hoy, engrosan la lista que con fervor cívico y gratitud, siguen coreando con “vivas” a todos los héroes que lucharon para que tengamos un país libre y con mejores oportunidades.
Sin embargo, aunque celebramos dichosos estas victorias del pasado, no olvidemos que en el futuro 'nuestra ciudadanía está en los cielos' como podemos leer en Filipenses 3: 20; y esto es gracias al mayor de todos héroes, Jesús, que dio su propia vida para que todos los que creamos en Él podamos acceder a una vida mejor. Como pueblo que espera la Segunda Venida de Cristo, ansiamos el momento en el que finalmente estemos en un mundo nuevo, un lugar en el que tendremos por fin todas las garantías y libertades que tanto anhelamos.






