Un llamado al servicio desde la educación
Un compromiso con el servicio y la solidaridad que transforma vidas a través de programas comunitarios.
Desde su creación por las Naciones Unidas en 2012, el Día Internacional de la Beneficencia ha amplificado los esfuerzos mundiales para aliviar la pobreza y brindar ayuda humanitaria. Este día no solo conmemora la labor caritativa de personas y organizaciones de todo el mundo, sino que también subraya la importancia de la solidaridad y la compasión para enfrentar los desafíos sociales más apremiantes. Las actividades caritativas realizadas en esta fecha han generado avances significativos en áreas como la salud, la educación y el socorro en desastres, lanzando cada año miles de iniciativas que impactan positivamente a comunidades vulnerables.
En la Universidad de Montemorelos, estamos profundamente convencidos de que la verdadera educación va más allá de los libros y el aula. Para nosotros, el servicio y la compasión son pilares fundamentales, integrados en nuestra misión de formar profesionales comprometidos con el bienestar de la sociedad. A través de programas de extensión comunitaria, grupos de voluntarios liderados por estudiantes y alianzas con organizaciones humanitarias, nuestros alumnos y personal se han convertido en verdaderos agentes de cambio, llevando alivio y esperanza a quienes más lo necesitan.
Entre la diversidad de programas institucionales, tenemos el programa Cero Diabetes, que educa sobre la prevención y manejo de la diabetes, y el programa Cero Ceguera Prevenible, enfocado en prevenir la pérdida de visión a través de la detección temprana de enfermedades oculares. Otros programas incluyen el Cero Caries Dental, dirigido a la prevención de caries en niños y adultos, y Salud en Casa, que ofrece atención primaria y educación en salud directamente en los hogares.
Además, la universidad promueve la salud mental y física con iniciativas como Chavos con Propósito, que apoya adolescentes en riesgo por consumo de sustancias, y Quiero ¡Vivir Sano!, que fomenta hábitos saludables desde la niñez. A través de Espacio Salud y las numerosas brigadas y campañas de Salud que llevan a cabo diferentes grupos, se llevan servicios de salud a las comunidades con escaso acceso a servicios de salud básicos.
Gilberto Corona, estudiante de Negocios Internacionales, también ha encontrado en el servicio comunitario, que es parte del curriculum académico, una fuente de satisfacción personal y profesional. “Me di cuenta de que con muy poco se puede hacer mucho”, comenta sobre su experiencia en el proyecto NAMOCA, donde el impacto de las acciones es profundo y duradero. Y para Abigail Castellanos, estudiante de Terapia Física y Rehabilitación, su experiencia ha sido similar y dice haber encontrado en el servicio misionero una forma de “conocer las necesidades de las personas y seguir firme en la fe”. Su participación en el grupo misionero de Paso Hondo, Allende, es solo un ejemplo del compromiso que nuestros estudiantes tienen con el llamado divino de ayudar al prójimo.
Nuestra comunidad es un reflejo de lo que significa vivir una vida de servicio. Aquí, siempre surgen iniciativas para extender una mano amiga. Cada semestre se activan grupos para dar alimento a estudiantes de escasos recursos, para dar tratamientos médicos específicos en la comunidad, donar ropa y artículos de primera necesidad en comunidades en gran necesidad o por eventos naturales catastróficos, también hay programas para atender a comunidades indígenas de otras regiones, e incluso programas de atención a perros de la calle. ¡Un abanico inmenso de servicio! Kevin Jireh Torres, estudiante de Medicina, resume esta actitud al decir: “Me motiva ser un medio por el cual ellos (los beneficiados) vean que aún hay personas que están dispuestas a llevar alegría a otros”.
Este espíritu de colaboración y servicio no solo beneficia a quienes reciben ayuda, sino que también transforma a quienes la ofrecen. Para nosotros, cada acto de bondad es una respuesta al llamado divino de amar a nuestro prójimo. En este Día Internacional de la Beneficencia, nos unimos al esfuerzo global, reafirmando que el amor y el servicio al prójimo son la esencia de nuestra fe y misión educativa, convencidos de que en cada acto de caridad, encontramos la verdadera expresión del amor de Dios.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






