Semana de Oración inspira a los jóvenes de la UM a redefinir su propósito
Bajo la temática Hechos para Más, el Pr. Misael González, recordó a los asistentes que Dios no se rinde con ellos y los llamó a vivir con fe y propósito eterno.
Desde los inicios del Movimiento Adventista, los líderes de la iglesia promovieron la Semana de Oración como un tiempo especial para que todas las congregaciones se unieran en búsqueda de Dios. En 1885, la Conferencia General de la Iglesia Adventista estableció oficialmente la primera Semana de Oración, celebrada del 25 de diciembre de 1885 al 2 de enero de 1886, como un llamado mundial a fortalecer la vida espiritual del pueblo adventista (Ministry Magazine, 1952).
Con el tiempo, esta celebración se convirtió en un pilar espiritual que fortalecía a la iglesia en todo el mundo. Más de un siglo después, esa llama continúa viva en instituciones adventistas de todo el planeta, y la Universidad de Montemorelos (UM) se une cada semestre. Del 3 al 11 de octubre, la comunidad universitaria participó en una nueva edición de su tradicional Semana de Oración, bajo el lema “Hechos para Más”. Las reflexiones fueron presentadas por el Pastor Misael González, director de Jóvenes y de Comunicación de la Iglesia Adventista en Panamá, quien invitó a los estudiantes a redescubrir su propósito divino en medio de los desafíos contemporáneos.
Una semana para recordar quiénes somos
Durante los mensajes presentados a lo largo de la semana, el pastor González exploró la historia bíblica de Sansón, un joven con dones extraordinarios que, a pesar de sus caídas, fue redimido por la gracia divina.
“Puedes equivocarte, puedes fallar, pero todavía sigues en los planes de Dios”, enfatizó, recordando que la vida cristiana no se mide por la ausencia de tropiezos, sino por la constancia en la conexión con Cristo.
El mensaje resonó profundamente entre los asistentes, al mostrar que las pruebas no anulan el propósito divino. González subrayó que cada ser humano tiene un llamado mayor que las circunstancias que enfrenta: “Dios no se rinde contigo. Si aún respiras, es porque Él todavía tiene un plan para tu vida”.
Fe que transforma vidas
A lo largo de la semana, el pastor invitó a los jóvenes a mirar más allá de sus logros personales y académicos, y a reconocer que su existencia tiene un sentido eterno.
“No fuimos hechos solo para alcanzar títulos o metas terrenales”, expresó, “fuimos hechos para caminar al lado de Cristo y cumplir su misión en esta tierra.”
El mensaje final de la serie, basado en la promesa de Jesús en Juan 14:1–3, selló la semana con un llamado esperanzador: “Fuimos hechos para más: para vivir con Cristo y con nuestras familias por la eternidad.”
Este mensaje, que alcanzó a todos los asistentes, impactó especialmente a diez jóvenes que decidieron entregar sus vidas a Dios a través del bautismo.
Una tradición que sigue dando fruto
Desde sus orígenes hasta su práctica actual, especialmente en la vida universitaria, la Semana de Oración sigue cumpliendo el mismo propósito de proteger espiritualmente a los jóvenes, fortalecer su fe y renovar la misión que Dios les ha encomendado.
En cada generación, los desafíos cambian, pero la necesidad de esperanza permanece. Y en ese sentido, la Universidad de Montemorelos continúa siendo un faro de fe que acompaña a los jóvenes a redescubrir su llamado de vivir con propósito, servir con amor y recordar, como lo expresó el pastor González en sus palabras finales, que “cuando entiendes que fuiste hecho para más, no te conformas con lo que el mundo ofrece; buscas lo que solo Dios puede darte”.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






