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¿Sabes escuchar a Dios?

No fue específicamente que en una oración Dios me haya revelado su voluntad, sino que a lo largo de mis tiempos devocionales pude ir percibiendo lo que Él quería de mí.

Para mí, la oración comenzó a significar algo realmente importante cuando salí de casa, a los 16 años. Antes de eso era una actividad rutinaria en los cultos familiares pero, al mudarme a Sudáfrica -un país que para mí era exótico- y estar lejos de casa, me di cuenta que extrañaba mucho a mi familia y amigos; fue ahí cuando comencé a refugiarme en la oración. Incluso, creé mi propia rutina. Cada día, después de comer, me iba a un pequeño monte cercano a la escuela y ahí me ponía a leer la Biblia y orar. Eso me daba fuerza interna para poder seguir enfrentando las dificultades que tenía, al ser un joven extranjero en este país.

En ese entonces, había leído una frase de un autor judío ateo que decía que “todas las oraciones que hace la gente son para sí mismos” y eso me hacía cuestionarme si yo también estaba orando únicamente para mí, para confortar mi alma y no sentirme solo… yo quería evitar eso a toda costa, pues no me serviría de nada. Por eso, insistía en incorporar la lectura de la Biblia a mi momento de devoción personal. Sentía que yo no tenía nada que decirle a Dios, a menos que Él me “dijera algo primero, mediante el estudio de su Palabra.

Fue así como, a través de esos momentos de oración y lectura profunda de la Biblia, me llegaron convicciones de lo que Dios quería para mí. Era como si cada día me pusiera a su disposición para que Él me revelara su voluntad, ¡incluso fue así como llegué a la conclusión de que Dios quería que yo estudiara Teología! Al principio, al ser hijo de pastor, yo no quería estudiar eso. Muchas veces hablé con mi padre y, aunque él insistía, yo le decía que eso no era lo que yo quería para mi vida, yo deseaba estudiar Medicina.

Durante algún tiempo, en mis momentos de oración, comencé a tener esa fuerte inquietud sobre estudiar Teología, pero no estaba seguro de que Dios realmente me estuviera hablando hasta que visité a mi hermano en Berrien Springs, Michigan (EUA). Cuando estuve ahí, lo primero que hice fue -como de costumbre- buscar un lugar apartado para poder tener mi momento de devoción personal y así llegué hasta un tranquilo cementerio que estaba cerca al departamento. Al estar ahí leyendo y orando a Dios, me vinieron nuevamente los pensamientos de que Dios me estaba llamando para estudiar Teología, aunque yo me hubiera desviado varias veces de ese plan; sin embargo, no era lo que yo quería y argumentaba con Dios sobre el tema, pidiéndole que si esa era su voluntad Él dirigiera toda la situación para que yo pudiera hacer lo que esperaba de mí. Poco tiempo después, al regresar a casa después de esta “discusión” con Dios, recibí una llamada de mi papá diciendo que había recibido la herencia de mi abuela y que si quería estudiar Teología me podía pagar por adelantado el primer año de estudios. Esa fue la respuesta que yo necesitaba y en ese momento me convencí de estudiar Teología.

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No fue específicamente que en una oración Dios me haya revelado su voluntad, sino que a lo largo de mis tiempos devocionales yo pude ir percibiendo lo que Él quería de mí. A su propio tiempo y en sus propios términos, Dios reveló lo que quería y dispuso todo para que esto pudiera hacerse realidad. Sin duda, yo podía haberlo rechazado, pero esa no era mi intención, pues el lugar más seguro para nosotros es haciendo la voluntad de Dios. Ahora puedo decir que esa experiencia me confirmó que debía aprender a confiar plenamente en Dios, más aún cuando sus planes no se alinearan con los míos.

La mayoría me conoce como “Andrew”, pero mi nombre es Andrzej Gradzikiewicz. Nací en Polonia pero, cuando tenía 11 años, emigré junto con mi familia a Alemania. Al cumplir 16 años, viajé a Sudáfrica -donde se encontraba mi hermano- a terminar la prepa. Pasó el tiempo y, poco antes de cumplir 25 años, viajé a Estados Unidos para estudiar Teología y ahí conocí a quien ahora es mi esposa. Juntos trabajamos en Texas por 9 años y, posteriormente, me invitaron a colaborar en la Universidad de Montemorelos como catedrático en la Facultad de Teología. Actualmente estoy terminando mis estudios doctorales.

*Esta historia fue adaptada de la entrevista realizada al Ptr. Andrzej Gradzikiewicz en el programa Un momento de paz. Si quieres ver su testimonio completo puedes hacerlo aquí.

Andrzej Gradzikiewicz

Autor
Catedrático en la Facultad de Teología de la Universidad de Montemorelos.
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