Consejos para que la convivencia 24/7 en casa con nuestra familia, deje de ser tan complicada.

El ser humano es sociable por naturaleza -así fuimos creados-, pero en ocasiones convivir y llevarse bien con otros (incluso con nuestra propia familia) puede llegar a ser desafiante, especialmente en medio de situaciones como la contingencia que estamos viviendo por el COVID-19. Debido al coronavirus nos hemos visto obligados a cambiar nuestras rutinas diarias, formas de trabajar y actividades de recreación, para obedecer las indicaciones gubernamentales y sanitarias de quedarnos en casa y salir sólo para actividades indispensables como comprar la despensa o algún medicamento. Esto nos hace estar conviviendo permanentemente con nuestra familia en nuestro hogar y, por consiguiente, tener más fricciones o desacuerdos en el día a día. Pero te tengo una buena noticia: sí es posible seguir llevándonos bien bajo estas circunstancias, si aprendemos a convivir.

Aprender a convivir no significa necesariamente que tenemos que estar de acuerdo en todo para evitar los problemas, sino que es posible llegar a un acuerdo aún estando en desacuerdo. Debemos considerar que cada miembro de la familia tiene diferentes gustos e ideas y debemos tomarlos en cuenta para convivir de manera exitosa, siendo flexibles y tolerantes ante diferentes circunstancias.

Esperar a que el otro cambie pocos o muchos aspectos de su personalidad o comportamiento para llevarnos mejor, probablemente nunca funcione. Por lo que ante algún desacuerdo, es mejor que seas tú quien trate de asumir cierta responsabilidad y tomes la iniciativa de ayudar a resolver el problema, tratando de llegar a un acuerdo. Si no se logra, porque sabemos que en la realidad puede ser un poco más complicado, al menos te sentirás mejor al haberlo intentado.

Aprende a comunicarte y expresarte acertadamente. Está claro que para llegar a un acuerdo es necesario el diálogo, y aunque no es fácil poner en palabras lo que sentimos, podemos iniciar con ser conscientes y reconocer cómo nos sentimos con nosotros mismos... No es lo mismo decir "me haces enojar" a "estoy molesto". Saber decir las cosas de manera apropiada, puede ayudar en gran medida a resolver el conflicto de una mejor manera.

Y sobretodo, a la hora de tener un desacuerdo evita todo tipo de violencia, tanto la física, como la emocional, psicológica y/o verbal. Si has sido víctima de algún tipo de violencia por parte de un miembro de tu familia, o tu has sido el agresor, no dudes en pedir ayuda profesional. Esta época requiere el esfuerzo de cada uno de nosotros para aprender a convivir con los nuestros de una forma positiva. Aprovechemos este tiempo juntos para compartir actividades de esparcimiento, ordenar espacios en casa, contar anécdotas y crear memorias que fortalezcan los lazos familiares.

¡Únete a la tarea de convivir con los tuyos sanamente!