¿Y quién escucha radio? Suelo preguntar a mis alumnos al iniciar cada semestre. Tímidamente, uno o dos levantan la mano. Y, particularmente, este 2021, ningún alumno la levantó.

En el 2021 se cumplen diez años de celebrar el Día Mundial de la Radio y 110 años de la invención de la radio. Proclamado por los Estados Miembros de la UNESCO y adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como Día Internacional, cada 13 de febrero celebramos el Día Mundial de la Radio (DMR).

El tema de este año es “Nuevo Mundo, Nueva Radio”. El sitio oficial de la UNESCO señala que “es una oda a la resistencia de la radio…un homenaje a su capacidad de adaptación perpetua al ritmo de las transformaciones de la sociedad y de las nuevas necesidades de los oyentes”.

Retomando la experiencia en el aula, cuando mencioné a los estudiantes la palabra podcast, se sintieron más relajados. Para esta generación, las plataformas digitales son una extensión de lo que ocurre en cabina. Sin embargo, la radio ha demostrado, durante 110 años, su capacidad de evolución, conexión e innovación. Durante 110 años ha mantenido el poder para cautivar a sus oyentes. Y, gracias a la innovación, sigue siendo el medio de comunicación más consumido hoy en día.

El universo sonoro ahora se acompaña de imagen. La extensión, sea multiplataforma o transmedia, ayuda a llegar a distintos públicos. La radio ha tenido que adaptarse a las nuevas tecnologías para seguir siendo el medio de la movilidad, accesible en todas partes y para todos. Hoy en día, podemos sintonizar nuestra estación favorita de manera tradicional, o bien, desde nuestro teléfono móvil, la computadora o la televisión.

La radio vive un gran momento en su historia, sin duda alguna. Si no se pudo escuchar un programa en vivo, con certeza puede buscarse el podcast, la grabación en redes sociales y escucharlo en cualquier lugar con acceso a internet. La radio sigue viva. Te acompaña, es participativa. Las alternativas para el oyente son ahora amplias.

La innovación no sólo es tecnológica, también ha implicado un cambio en los formatos radiofónicos. La creatividad es pieza fundamental, porque se puede implementar la última tecnología; pero si ese contenido no está acorde a su audiencia en dicho medio, el impacto puede ser distinto al esperado. Por ello la importancia de conocer esas “nuevas necesidades de los oyentes”.

Particularmente, pienso que 2020 nos dejó un camino abierto para llenar esos espacios con contenidos de esperanza. Hoy más que nunca, la gente necesita de esperanza ante un mundo que se ha transformado. La salud es, más que nunca, una prioridad. Salud, en todos sus contextos, física, mental y sobre todo, salud para el alma. En este nuevo mundo, se necesita de una “nueva radio”, una radio que transmita esperanza.