Intermezzo, donde la música se convierte en adoración y servicio
La orquesta de la Universidad de Montemorelos une a jóvenes músicos en un ministerio que eleva la fe y forma líderes en la iglesia.
La música tiene el poder de trascender las palabras, tocar corazones y conectar a las personas con Dios. Con esta visión, el Mtro. Pavel Semanivsky, docente de la Escuela de Música de la Universidad de Montemorelos (UM), dio vida a la Orquesta Intermezzo, una agrupación que ha encontrado en la adoración su propósito más profundo.
Intermezzo nació en 2022 con el objetivo de ofrecer otro espacio donde los jóvenes músicos pudieran desarrollar su talento y, al mismo tiempo, servir en la iglesia. “Me di cuenta de que había músicos en la Escuela Preparatoria de la UM, que no podían participar en la orquesta del Centro de Iniciación Musical de la UM (CIMUM), pero tenían habilidades y pasión por la música. Así surgió la idea de fusionar ambos grupos en una sola orquesta”, declaró el Mtro. Semanivsky.
Desde entonces, la orquesta ha crecido y se ha consolidado como una plataforma de ministerio. Con más de 70 integrantes de la preparatoria, el CIMUM y la UM, Intermezzo ofrece un repertorio que va desde la música sacra hasta presentaciones académicas. “Para mí, la orquesta es un proyecto misionero. Cuando los jóvenes participan en una agrupación, también sirven en la iglesia, lo que les da un sentido de pertenencia y propósito”, comenta su director.
El impacto del proyecto se ha reflejado en múltiples presentaciones en iglesias de Montemorelos y la ciudad de Monterrey. Cada concierto no solo eleva la adoración en los servicios, sino que también permite que los estudiantes experimenten el gozo de alabar a Dios con su talento. “Tocar en la orquesta me da un propósito: alabar a Dios con excelencia”, comparte Agustín Castro, violinista y estudiante de música. “Es una bendición para mí y para mi familia, y me ha permitido crecer tanto musical como espiritualmente”.
Más allá de la música, Intermezzo busca formar líderes en adoración. En muchas iglesias, los miembros de la orquesta no sólo tocan, sino que también dirigen el culto, presentan el mensaje y participan activamente en diferentes segmentos del servicio. “Queremos que los jóvenes sean protagonistas del culto, que no solo toquen, sino que también prediquen, compartan historias infantiles y se involucren en la liturgia”, destacó el Mtro. Semanivsky.
“Tocar en la Orquesta Intermezzo es una experiencia emocionante para mí porque amo el violín. Me motiva saber que, a través de la música, podemos acercar a las personas a Dios y fortalecer la adoración en la iglesia. Además, me encanta conocer nuevas congregaciones y compartir momentos con mis amigos, lo que ha enriquecido mi crecimiento tanto musical como espiritual”, afirmó Eduardo García, estudiante de Música y violinista en Intermezzo.
A pesar de los desafíos logísticos, la pasión de los estudiantes y el apoyo de sus familias, y del Mtro. David Aguilar — docente de Escuela de Música y quien dirige la orquesta de la preparatoria- han permitido que la orquesta sea autosustentable, con los padres contribuyendo a los viajes y las iglesias apoyando con transporte cuando es necesario. Para este año, Intermezzo tiene previstas presentaciones en la Iglesia Universitaria de la UM y otros eventos especiales, con un énfasis renovado en la música sacra y el evangelismo musical.
Intermezzo es más que una orquesta: es un ministerio, una familia y un espacio donde la música se convierte en servicio y adoración. Con cada acorde, sus integrantes no solo perfeccionan su arte, sino que también llevan esperanza y fe a quienes los escuchan. De acuerdo con el Modelo Educativo de la UM, que enfatiza la formación integral y el desarrollo de líderes con un sentido de misión, esta orquesta no solo cultiva el talento musical, sino que también fortalece el compromiso de los estudiantes con el servicio y la adoración, preparándolos para impactar positivamente en sus comunidades y en la iglesia.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






