Formado para servir
Fily ha llevado una vida de servicio a los demás y ha compartido el amor de Dios en cerca de 20 países.
“Desde pequeño aprendí cómo ser misionero, mi mamá me enseñó a compartir de lo que tuviera, a quitarme la camisa y dársela a un compañero que necesitara”. Fily Martínez Domínguez, originario de Chihuahua, México, es médico oftalmólogo especialista con una subespecialidad en retina y vítreo, y desde pequeño fue formado para ayudar a los demás y lo hizo parte de su estilo de vida.
Llegó a la Universidad de Montemorelos a estudiar la preparatoria en 1993 y se quedó para estudiar la carrera de Medicina Cirujano General.
Al ser tres hermanos estudiando al mismo tiempo en la UM, cumplir con las colegiaturas y otros gastos siempre fue un reto. Fily autofinanció parte de sus estudios con algunas temporadas de colportaje, trabajos por horas, diferentes trabajos en vacaciones en Estados Unidos y también fue estudiante industrial por un año en el departamento de Mantenimiento de la Universidad.
A pesar de él mismo tener necesidad, tal como le enseñó su mamá, no escatimaba en ayudar a los demás y en su muy pequeño dormitorio que compartía con su hermana vivieron más de diez personas durante sus años de estudio con quienes compartieron techo y alimento, e incluso algunas personas que viajaban de lejos para ser atendidos en el Hospital La Carlota.
“A la UM llegan personas de muy bajos recursos hasta la actualidad, y a veces uno piensa que no tiene mucho pero siempre hay gente que tienen aún más necesidad y hay que ayudar, no importa en la situaciones que estes, siempre se puede hacer algo por los demás. Aprender a hacer esas cosas por otros es una experiencia que me dejó una enorme satisfacción en mi vida”.
De su vida como estudiante Fily recuerda con especial agrado actividades como la Semana de Oración porque en una de ellas fue cuando escuchó hablar sobre el trabajo voluntario y las misiones y donde decidió que algún día viajaría por el mundo haciendo obra misionera, y así lo hizo.
Luego de trabajar algunos años en el Hospital La Carlota y en la ciudad de Monterrey, Fily entró en contacto con diferentes organizaciones con las que hasta hoy ha realizado numerosos viajes misioneros participando en jornadas de cirugías oftalmológicas, trabajos de construcción, entre otras actividades.
Algunos de los países a los que ha visitado en estos proyectos misioneros son Malasia, Tailandia, Mombasa, Kenia, Madagascar, India, Singapur, Japón, algunas partes de Europa, Centroamérica y Suramérica. En muchos de estos viajes de no menos de tres semanas, llegó a realizar hasta 50 operaciones diarias.
“Yo me sentía bien trabajando, pero cuando uno madura y reflexiona sobre la fe y lo que aprendiste de tus padres, tu miras y dices hay mucha gente que se está perdiendo, y lo que quieres es llevar a esas personas un mensaje que trascienda para la eternidad. En estás brigadas es lo que hacemos, mostrar al mundo el nombre de Jesús como su Salvador”.
“Cada viaje misionero siempre impacta mi vida, pero uno de los viajes a Malasia lo hizo de manera especial porque estuvimos trabajando por más de tres semanas con personas con gran necesidad física pero también espiritual, y además del trabajo médico pudimos levantar una iglesia desde los cimientos hasta su inauguración y al sierra de la brigada se bautizaron casi 300 personas. Esto marcó mi vida y espero que nuestra luz nunca dejé de brillar”.
A lo largo de los años Fily ha abocado su pasión por la medicina en ayudar a los demás e incluso sus propios recursos ya que usa gran parte de sus ganancias para hacer obra misionera y costear los viajes misioneros, y hoy comparte esa pasión con su familia con quienes llevó a cabo su más reciente viaje misionero particular a la isla caribeña de Cuba donde atendieron a más de 60 personas con consultas y procedimientos oftalmológicos y odontológicos, repartieron decenas de despensas y les enseñaron a usar diferentes productos locales para alimentarse mejor.
Hoy Fily es el director médico del “Ministerio Gracia” de Dallas, Texas, con quienes realiza proyectos misioneros desde hace algunos años. Si quieres participar de algunos de estos viajes misioneros, el doctor Fily los invita a contactarlo en el Centro Médico “Médico de Dios” que fundó e inauguró hace dos años, pero también nos insta a activar ese espíritu misionero hoy “con actos de amor, actos de imitación a Jesús y que eso sea nuestro día a día”.
Con información de Lisandra Vicente Murillo.






