El respeto al derecho sigue siendo la paz
Cada 21 de marzo se conmemora en México el Natalicio de Benito Juárez, un personaje que tiene muchas lecciones que enseñarnos.
Indudablemente el título de esta nota no refleja la frase tan célebre de Don Benito Juárez como todos la recordamos, sin embargo, está intencionada porque considero que es importante deconstruir el sentido de la frase que ha acompañado al gran personaje que fue Benito Juárez; nacido un 21 de marzo de 1806 y fallecido el 18 de julio de 1872.
Es bien sabido que el ilustre personaje al que conmemoramos en esta fecha, originario de San Pablo Guelatao, en Oaxaca, es fundamental para entender la historia del México moderno. Las leyes de reforma, sus luchas contra el poder imperial y sus saberes legislativos, son elementos que permitieron al país configurarse como una república representativa y democrática que ha buscado, desde esos tiempos, un anhelado plan nacional que permita una distribución equitativa del poder.
Presidente de México en varias ocasiones, hizo frente a intervenciones extranjeras como la estadounidense y la francesa de 1862. Derivado de esta última intervención, dejó su máxima breve más conocida: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.
Pareciera de un sentido común muy elevado la frase en que se resume la esencia del juarismo, pero aun en lo simple que pareciera, sigue marcando una pauta muy favorable para la convivencia social. Si todavía viviera El Benemérito de las Américas, ¿qué pensaría de nosotros como nación? Sin duda alguna no sería algo que produciría un estado de optimismo, entonces… ¿qué ha estado faltado para que los ideales del legislador zapoteco terminen de encuadrar en la vida nacional? Es el momento de entender, a dos siglos ya de su pronunciamiento, que una narrativa general de respeto hacia el otro, hacia el que nos parezca diferente, siempre será el camino para la convivencia productiva de una nación tan diversa como la mexicana.
El respeto al derecho (a nuestras leyes y normas) será un camino necesario para la paz y el respeto al derecho ajeno, indudablemente, confirma esa paz social tan urgente en el diario vivir.
En Mateo 7:12 encontramos una similitud con las ideas de Juárez: “Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas”. En el tiempo de Cristo la sociedad estaba sumamente descompuesta por resentimientos nacionalistas que se traducían en violencia y marginación para sus ciudadanos más vulnerables; pareciera algo recurrente hasta el día de hoy. Todos los conflictos que como humanidad enfrentemos estarán relacionados con la capacidad de respetar e integrar a todas las voces dentro de la comunidad que representamos.
A más de doscientos años del nacimiento de este ilustre personaje de la historia mexicana, sigamos haciendo nuestra parte por generar espacios de entendimiento y de diálogo, el respeto también se aprende y, cada vez que demos un avance en este tema, estamos más cerca de pactar una paz urgente que nos demanda la realidad.






