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Si eres mexicano, seguro sientes algo “especial” cuando escuchas nuestro himno nacional en televisión, al iniciar un partido oficial de algún deporte, o cuando ves nuestra bandera izada en lo alto de un asta, ondeando con el viento. Eso que te hace admirar nuestros símbolos patrios y sentirte orgulloso de ser mexicano y amar a tu país -independientemente de las cosas negativas que pueda llegar a tener-, es lo que se conoce como “patriotismo”.

La bandera, junto con el escudo y el himno nacional, son los símbolos que nos unen como nación mexicana al representar nuestros valores e historia como pueblo. Estos símbolos, sumados a las costumbres y tradiciones, crean un sentido de pertenencia a la nación y contribuyen para consolidar nuestra identidad. Por este motivo, desde niños se nos inculca en las escuelas el respeto por ellos.

Si estudiaste la primaria en México, seguro puedes recordarte cantando las primeras estrofas del himno nacional o repitiendo cada lunes en asamblea (y hasta con un tono de voz particular): “Bandera de México, legado de nuestros héroes, símbolo de la unidad de nuestros padres y de nuestros hermanos, te prometemos ser siempre fieles a los principios de libertad y de justicia que hacen de nuestra Patria la nación independiente, humana y generosa a la que entregamos nuestra existencia”.

Quise traer estos recuerdos a colación porque hoy, 24 de febrero, se conmemora el Día de la Bandera; decretado por el presidente Lázaro Cárdenas en 1940. Este símbolo patrio tiene su origen hacia el final de la lucha independentista cuando, con la formación del Ejército Trigarante en 1821, surgió la necesidad de crear un emblema donde fueran representados los ideales que se tenían. Así, bajo el mandato de Agustín de Iturbide, se creó un estandarte con tres colores: blanco (que representaba la religión católica), verde (que representaba la independencia de México ante España) y rojo (que representaba la igualdad y la unión de los mexicanos con los españoles y las castas).

Un año más tarde, en 1822, se modificó el diseño del estandarte. Sus franjas, que originalmente eran diagonales, se colocaron verticalmente y se ordenaron en verde, blanco y rojo; asimismo, el Escudo Nacional fue incluido y colocado al centro. Al finalizar el Imperio de Agustín de Iturbide en 1823, el Congreso Constituyente instauró oficialmente la Bandera Nacional conservando sus colores, pero hizo cambios en el Escudo: al águila se le quitó la corona imperial y se agregaron los símbolos republicanos de las ramas de laurel y encino. Dicha estructura prevaleció durante casi un siglo y medio, haciendo más cambios en el Escudo, hasta que en 1968 se creó la versión que hoy conocemos.

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Además, a mediados del siglo XIX, con la llegada de Benito Juárez a la presidencia del país, se cambió el significado de los colores, como consecuencia de la separación entre la Iglesia y Estado: Verde (Esperanza); Blanco (Unidad) y Rojo (la sangre de los héroes nacionales).

La Bandera mexicana, además de ser un símbolo patrio y representar el espíritu de unidad, valor y patriotismo, es un elemento unificador. Es una expresión auténtica de nuestros orígenes, así como del deseo de fortalecer el sentido de identidad nacional, como país independiente y soberano. Sin embargo, aunque nuestro sentido de patriotismo es algo bueno, no debemos olvidar que nuestra última patria es el cielo, como lo dice Filipenses 3:20: “En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo”. Cuando se fue, Jesús mismo dejó la promesa de que regresará por nosotros y nos llevará a vivir con él…

En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.” Juan 14:2,3

¿Estaremos listos para recibir la ciudadanía celestial? Aprovechemos este día para leer más sobre la historia de nuestro país, así como el origen y significado de los demás símbolos patrios, pero reflexionemos también en la esperanza que tenemos como adventistas del séptimo día y compartamos las buenas nuevas de esta nueva patria con quienes aún no lo saben.



Para preparar este artículo, se usaron las siguientes referencias:

https://www.gob.mx/agn/articulos/conoce-los-simbolos-nacionales-elementos-fundamentales-de-nuestra-identidad

https://www.gob.mx/inafed/articulos/dia-de-la-bandera-de-mexico-orgullo-nacional-libertad-justicia-y-nacionalidad