El papel de los químicos ante la pandemia de Covid-19
Los químicos han jugado un papel clave y seguirán teniendo una participación importante en el combate a esta nueva enfermedad.
En diciembre de 2019 fue reportado por la Organización Mundial de la Salud el brote de neumonía en un grupo de personas en Wuhan (China), pero fue hasta el 27 de febrero de 2020 que se detectó el primer caso de COVID-19 en México (1). Hoy, a más de un año de haber iniciado esta pandemia, aún la población sigue sufriendo estragos por las muertes, la inestabilidad económica y el miedo a la nueva normalidad.
Muchos profesionales se han centrado en la producción de una vacuna eficaz que ayude a prevenir la infección por este virus, sin embargo, cabe destacar que parte importante en el manejo de esta pandemia han sido, por un lado, los métodos para el diagnóstico del virus, utilizados por los profesionales del laboratorio clínico, y por otro, la evolución de la enfermedad.
Los químicos que se desempeñan en laboratorios clínicos, de hospitales públicos y del sector privado, han jugado una pieza clave en la recolección y procesamiento de muestras de los pacientes con sospecha de COVID-19. Ha sido todo un reto modificar la forma de trabajo, desde las medidas de seguridad que se han vuelto muy rigurosas, hasta el riesgo que conlleva el manejo de muestras biológicas de personas con sospecha de COVID-19.
Por otro lado, químicos que laboran en centros de investigación, han puesto todo su conocimiento y esfuerzo en el desarrollo de nuevas vacunas contra el virus y la enfermedad que causa. En la carrera contra el tiempo que se lleva a cabo en estos momentos, químicos junto con otros profesionales del área de la salud e incluso de otras áreas, han coadyuvado con el fin de tener vacunas cada vez más eficaces mediante métodos más novedosos; un ejemplo son las vacunas que hacen uso de los liposomas (una especie de recipiente compuesto de lípidos) que permite llevar el ARN mensajero del virus (algo parecido a una instrucción) para producir una proteína vírica que al ser producida en nuestro cuerpo se reconoce como extraña y se comienzan a generar anticuerpos que ahora reconocerán esa proteína producida con la información contenida en dicho recipiente (liposoma). Después, cuando el virus ingrese a nuestro cuerpo, los anticuerpos generados previamente lo reconocerán y destruirán, evitando o disminuyendo su propagación y que cause los efectos dañinos que hoy conocemos (2).
Otro grupo de químicos también juegan un papel importante al tratar de cumplir con el reto de producir la cantidad de vacunas requeridas para la inmunización global. Ellos hacen su mejor esfuerzo para garantizar la inocuidad y calidad de las vacunas usadas.
El grupo de químicos que trabaja en el laboratorio clínico, seguirán teniendo un papel importante no solo en el diagnóstico de nuevos casos, sino en el seguimiento de la vacuna, ya que mediante pruebas de laboratorio es posible identificar los anticuerpos generados por nuestro organismo después de recibir la vacuna contra COVID-19.
Sin duda, los químicos han jugado un papel clave en diversas formas y seguirán teniendo una participación importante en el combate a esta nueva enfermedad, así como a las subsecuentes enfermedades que pudieran surgir con el paso del tiempo.
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Para realizar este artículo, se consultaron las siguientes referencias:
- https://www.who.int/es/news/item/27-04-2020-who-timeline---covid-19
- Urbiztondo L, Borràs E, Mirada G. Vacunas contra el coronavirus [Coronavirus vaccines]. Vacunas. 2020;21(1):69–72. doi:10.1016/j.vacun.2020.04.002






