Egresados UM impulsan clínica en Mozambique desde sus inicios
Proyecto de salud en Maputo avanza antes de abrir con impacto comunitario y enfoque integral.
Después de cerrar un capítulo significativo en Angola, la historia de Maydi Díaz y Miguel O. Rodríguez, junto a su familia no se detuvo. Lo que parecía ser una etapa de consolidación pronto dio paso a un nuevo llamado, esta vez en Mozambique, llevándolos a iniciar desde cero en un contexto completamente distinto.
En octubre de 2025 llegaron a Maputo para integrarse al proyecto en desarrollo de la primera clínica adventista en el país. A diferencia de experiencias anteriores, no se trataba de fortalecer una obra existente, sino de construirla desde sus cimientos.

De consultorio dental a centro médico adventista en Angola | Conéctate UM
Egresados de la Universidad de Montemorelos participaron en la transformación de una obra de salud en Luanda con atención médica, formación de personal y alcance comunitario.
“A pesar de no contar aún con una infraestructura completamente terminada, sentimos con claridad el llamado de Dios para ser parte de este proyecto desde sus inicios”.
La transición implicó ajustes importantes para toda la familia, especialmente en un contexto cultural y lingüístico diverso. Sin embargo, en medio de ese proceso, encontraron confirmación en la misma realidad que los rodeaba.
“Desde el primer momento, fue evidente la gran necesidad existente en el país, lo que reafirmó el propósito de nuestra misión, de servir a través del ministerio de la salud como un puente para llevar esperanza”.
Mientras avanzaban en la preparación de la clínica —definiendo servicios, organizando procesos y afinando detalles de operación—, comenzaron a experimentar algo inesperado. Las personas llegaban incluso antes de la apertura.
“Aun antes de la apertura oficial de la clínica en Maputo, ya estamos siendo testigos de cómo Dios está obrando… personas de la comunidad ya reconocen este lugar como un centro de esperanza y acuden en busca de ayuda”.
Una de esas personas fue una vecina que, durante años, había buscado sin éxito una solución a su condición. Su caso permitió al equipo intervenir desde una perspectiva integral, enfocándose no solo en los síntomas, sino en su estilo de vida.
“A través del proceso de valoración, se identificó la urgencia de intervenir en su estilo de vida… lo cual estaba afectando su digestión y limitando su calidad de vida”.
Lo que siguió evidenció el impacto de este enfoque. En tan solo una semana empezaron a observar mejoras notables. Disminuyó su dolor abdominal, mejoró el descanso y tuvo una respuesta digestiva más favorable.
Para ellos, este tipo de experiencias define el propósito del proyecto, incluso antes de su apertura formal.
“Este testimonio… nos recuerda que la necesidad es grande, pero aún mayor es la oportunidad de servir”.
Actualmente, Maydi y Obed continúan trabajando en la etapa final de preparación de la clínica en Maputo, participando en su organización y proyección futura, con una visión que trasciende la atención médica.
“El sueño para esta institución es convertirse en un centro de influencia que, de manera integral, promueva la sanación tanto física como espiritual”.
Parte de ese enfoque incluye la formación de nuevos profesionales que den continuidad a la misión en el país.
Al mirar el camino recorrido, identifican un mismo hilo conductor en cada etapa.
“Hemos visto Su mano obrando, proveyendo, abriendo caminos y tocando vidas”.
Hoy, mientras se acercan a la apertura oficial, avanzan con una convicción clara sobre lo que viene.
“Tenemos la fe de que esta clínica será una bendición para muchas personas en este país”.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






