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Donar órganos en México es un acto de amor que aún pocos se atreven a hacer

En el Día Nacional de la Donación y Trasplante de Órganos y Tejidos el país enfrenta una alarmante escasez de donadores.

Imagen de Freepik
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Cada año, miles de personas en México esperan un trasplante que podría devolverles la salud, la independencia o incluso la vida. Sin embargo, la realidad es que las donaciones siguen siendo insuficientes para cubrir la gran demanda.

De acuerdo con la Dra. Deysi Juárez, jefa del servicio de segmento anterior y coordinadora de trasplantes del Instituto de la Visión del Hospital La Carlota, según el Centro Nacional de Trasplantes, actualmente hay más de 19 mil personas en lista de espera para recibir un órgano, y muchas de ellas fallecen sin alcanzar la posibilidad de un trasplante.

Donar salva vidas. Una sola persona puede llegar a salvar hasta ocho vidas al decidir donar sus órganos”, enfatiza la especialista, egresada de la carrera de Médico Cirujano de la Universidad de Montemorelos y quien desde 2008 ha realizado más de 130 trasplantes de córnea en el instituto.

Una cultura que falta fortalecer

México es uno de los países con menor tasa de donación de órganos en América Latina. Una de las razones es que, aunque alguien haya expresado en vida su deseo de donar, si la familia no lo autoriza, la donación no se concreta.

Es importante hablarlo con la familia, con los amigos, para que cuando llegue el momento esa decisión se respete. Muchas donaciones no se realizan porque la familia dice que no”, comenta la Dra. Juárez.

A este reto se suma la carga de los mitos y temores. Algunas familias creen que donar órganos impide que su ser querido “se vaya completo” a la tumba o tienen dudas ligadas a creencias sobre la vida después de la muerte. Ante esto, la doctora hace el llamado a que “como cristianos, deberíamos donar. Donar es compartir”.

Trasplantes de córnea: devolver la vista y la independencia

La córnea es la parte frontal del ojo y puede dañarse por accidentes, cirugías previas o enfermedades hereditarias. Cuando eso ocurre, la única solución es un trasplante.

Un donador puede devolver la vista a dos personas al donar sus córneas. Para muchos pacientes, esto significa recuperar la independencia que habían perdido. “Muchos llegan traídos de la mano por un familiar porque no pueden ver, y meses después regresan solos a la consulta. Eso es lo más impactante porque pasan de depender de otros a volver a ser productivos”, afirma la especialista.

Entre los casos que más recuerda, está el de una mujer que tras años de ceguera parcial logró recuperar la visión en un ojo y volvió a ejercer su vocación como docente y llegó a ser directora de una escuela en Tampico, Tamaulipas, México. “Me decía: ‘Doctora, usted me devolvió la vida’. Son testimonios que nos muestran cómo un trasplante no solo cambia a una persona, sino que la convierte en bendición para muchos más”, comenta.

A la fecha la Dra. Deysi Juárez ha realizado más de 130 trasplantes de córnea en el Instituto de la Visión. En la fotografía, la doctora Juárez realiza una cirugía de catarata — 24 de septiembre del 2025. Fotografía por Universidad de Montemorelos — Lisandra Vicente.
A la fecha la Dra. Deysi Juárez ha realizado más de 130 trasplantes de córnea en el Instituto de la Visión. En la fotografía, la doctora Juárez realiza una cirugía de catarata — 24 de septiembre del 2025. Fotografía por Universidad de Montemorelos — Lisandra Vicente.

Así también el caso de Lorenzo Tello, quien fue operado recientemente, refleja este impacto.
Tuve glaucoma súbito, con un dolor agudo por la presión en el ojo seco. A pesar de recibir atención inmediata, el daño fue tan severo que me afectó la córnea y perdí por completo la visión en mi ojo derecho”, relata.

El 19 de septiembre, el equipo médico del Instituto de la Visión, dirigido por la Dra. Juárez, realizó el trasplante. Para Lorenzo, la experiencia va más allá de lo médico:
“Es extraordinario porque te hace meditar seriamente; la respuesta a tu oración implica que alguien muere, pero que en vida tuvo la sensibilidad de donar algo que ya no usará y que sería de gran valor para otra persona. Hay una lección espiritual muy importante. Estoy muy agradecido con Dios y con el equipo médico del Instituto”.

El desafío y la esperanza

La lista de espera en el país sigue creciendo y las donaciones son pocas. Para la Dra. Juárez, el futuro ideal es claro: “Ojalá lleguemos a ser como los países primermundistas, donde no hay tanta lista de espera y dónde donar órganos es algo natural”.

En este Día Nacional de la Donación y Trasplante de Órganos y Tejidos, la doctora Deysi comparte que donar es compartir una esperanza de vida con las personas que lo necesitan. Aunque el dolor de la pérdida sea grande, es bonito saber que un órgano de tu familiar está ayudando a otra persona a vivir.

Laura Marrero

Autor
Coordinadora de Periodismo Institucional en la Universidad de Montemorelos.
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