Imagen tomada de: https://www.wildlifeday.org/content/outreach-material

En marzo de 2013, en Bangkok (Tailandia) se realizó la Convention on International Trade in Endangered Species. Esta organización promueve la conservación de la vida silvestre a nivel mundial, particularmente de las especies amenazadas o en peligro de extinción. También en diciembre de ese año, la Organización de las Naciones Unidas estableció que el 3 de marzo de cada año se enfatice el cuidado de la vida silvestre.

La expresión “vida silvestre” se refiere a todos los seres vivos que no son domésticos, incluyendo plantas y animales. En México, el cuidado de la vida silvestre todavía presenta importantes desafíos. Se necesita regular la tala desordenada, el urbanismo descontrolado, los vertederos irregulares, el excursionismo irresponsable, entre otros. En relación con el cuidado de la vida silvestre en México se pueden citar dos asuntos relevantes, de acuerdo con el sitio electrónico de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad; primero, los endemismos en el país. Una especie endémica es la que existe solo en una región geográfica y no en ningún otro lugar del mundo. En México existen varias especies endémicas, entre ellas podemos citar a la vaquita marina, el lobo mexicano, el loro yucateco, el ajolote y el gato montés mexicano. El segundo aspecto relevante en cuanto a la vida silvestre en México es el de las Unidades de Manejo de Vida Silvestre, mejor conocidas como UMAs. El propósito fundamental con la creación de estas unidades es alcanzar un equilibrio entre el desarrollo sostenible de las comunidades donde se ubican las especies de interés y la sobrevivencia de estas especies. En las UMAs se realiza el cultivo y cuidado de las especies biológicas relevantes, al mismo tiempo que se logra que los pobladores de esas localidades tengan ingresos para subsistir.

Fuera de México, son conocidos los casos de rinocerontes a los que se les extrae el cuerno por el supuesto beneficio afrodisiaco que brindan, de elefantes a los que se les retiran los colmillos con propósitos ornamentales, y de tiburones asiáticos de los que se obtienen las aletas para preparar una sopa supuestamente revitalizante. Otros casos muy citados son los de la caza deportiva de grandes felinos y el tráfico de especies no peligrosas -o no tan peligrosas- para el ser humano como tortugas, monos y aves, que se han convertido en negocios altamente lucrativos. No hay espacio aquí para abundar sobre los riesgos ecológicos que conlleva el tráfico de especies exóticas.

Este año, en el día mundial de la vida silvestre, el énfasis está en la importancia de los bosques. El tema de este día es “Forest and livelihoods: sustaining people and planet” y puedes observar el video promocional que CITES ha preparado para esta ocasión en este enlace.

Imagen tomada de: https://www.wildlifeday.org/content/outreach-material

Como adventistas reconocemos que este planeta se encuentra en una grave crisis ambiental y ecológica, y que, humanamente, es imposible revertir la inercia destructiva que llevamos. Sin embargo, todavía consideramos vigente la instrucción bíblica de Génesis 2:15 “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase”. Entendemos que, en esa disposición, Dios estaba ofreciendo al hombre la oportunidad de usar con nobleza los recursos del Edén, pero también que se asegurara de que estuviera funcionando bien. Aunque no había depredación, redes alimentarias ni enfermedades, el plan era que el hombre “guardara” los recursos del Edén. Aunque el Edén era apenas una mínima parte del planeta, el principio era y es aplicable al cuidado de toda la vida silvestre del planeta. En la medida de nuestras posibilidades, los adventistas estamos comprometidos plenamente con el cuidado de la vida silvestre, mientras llega aquella tierra renovada donde ningún ser vivo ni elemento terrestre sufrirá o recibirá daño, pues la promesa es “Ví un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más…enjugará Dios toda la lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor ni dolor, porque las primeras cosas pasaron” (Apocalipsis 21: 1 y 4).

Si te interesa leer más sobre este tema, puedes consultar los siguientes sitios:

https://checklist.cites.org

www.worldwildlife.org

www.iucn.redlist.org

www.naturalista.mx



Para elaborar este artículo, se utilizaron las siguientes referencias:

https://cites.org/eng

https://www.wildlifeday.org/

https://www.biodiversidad.gob.mx/especies/endemicas

https://hotbook.com.mx/animales-endemicos-de-mexico/

Biblia Reina Valera. (2012). Biblia RVR 1960. Holman Bible Publishers.