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¿Cuáles son tus prioridades?

“Ya sea al mando de un país, de una empresa o de un movimiento popular, las mujeres están haciendo contribuciones que van en beneficio de todos e impulsan los progresos hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.” 

António Guterres, Secretario General de la ONU.

Celebrado por las Naciones Unidas desde 1975 y proclamado por la Asamblea en 1977, el Día Internacional de la Mujer tiene sus orígenes a comienzos del siglo XX, cuando cientos de mujeres se manifestaron -especialmente en Estados Unidos y Europa- reclamando su derecho al voto, a mejores condiciones de trabajo y a la igualdad entre los sexos. Llegar a la declaración oficial de este día implicó una lucha de muchos años en la que mujeres de diferentes países y épocas alzaron su voz ante situaciones de injusticia en los diferentes escenarios en que vivían y se unieron para buscar mejores condiciones de vida.

El tema elegido por la ONU para este año es: “Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19” y celebra los enormes esfuerzos realizados por mujeres y niñas de todo el mundo a la hora de definir un futuro más igualitario y la recuperación ante la pandemia, pero también resalta las deficiencias que existen. Muchas mujeres se encuentran al frente de la batalla contra la Covid-19, ya sea como trabajadoras del sector de la salud y en primera línea, científicas, médicas y cuidadoras; no obstante, globalmente ganan un 11% menos en comparación con sus homólogos masculinos. Un análisis de equipos de trabajo sobre la Covid-19 de 87 países, menciona que solamente el 3,5% de estos tienen paridad de género.

Actualmente, muchos felicitan y compran regalos a las mujeres en celebración por este día; sin embargo, aunque siempre es lindo recibir algún detalle especial, no se debe perder el sentido de conmemorar esta fecha, creando conciencia entre todas las personas sobre esta batalla por la equidad que tiene casi un siglo y que aún no termina. Y es que ser mujer no debe ser sinónimo de “estar en desventaja”.

Las mujeres del mundo desean y merecen un futuro igualitario sin estigma, estereotipos ni violencia; un futuro que sea sostenible, pacífico y con igualdad de derechos y oportunidades para todas las personas. Y para que esto sea una realidad, se requiere que las mujeres puedan tener presencia en todos los escenarios donde se toman decisiones.

En la Biblia podemos encontrar la historia de muchas mujeres y, aunque con el paso del tiempo algunas han sido más reconocidas que otras, estoy segura de que todas cumplieron una misión importante en el momento en que vivieron e incluso nos dejan enseñanzas que son de gran utilidad para nuestras vidas. Hoy quiero recordar un incidente en la historia de Marta y María (las hermanas de Lázaro), dos mujeres amigas y seguidoras de Jesús que tuvieron la oportunidad de recibirlo en su casa.

“Mientras iba de camino con sus discípulos, Jesús entró en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María que, sentada a los pies del Señor, escuchaba lo que él decía. Marta, por su parte, se sentía abrumada porque tenía mucho que hacer. Así que se acercó a él y le dijo: — Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? ¡Dile que me ayude! — Marta, Marta — le contestó Jesús — , estás inquieta y preocupada por muchas cosas, pero solo una es necesaria. María ha escogido la mejor, y nadie se la quitará.” 

Lucas 10:38–42

¿Qué opinas de la respuesta de Jesús ante la petición de Marta? ¿No te parece un poco injusta? Pareciera que mientras ella estaba apurada trabajando y esforzándose por ser la mejor anfitriona, María simplemente no hacía nada. Sin embargo, no se trata de ser flojo o recibir invitados en casa sin prepararse; la lección tras este incidente es establecer nuestras prioridades de manera correcta, no perder de vista lo más importante debido a nuestros quehaceres diarios. Teniendo al Maestro junto a ellas, una se afanó en sacar los pendientes inmediatos, mientras que la otra se dedicó únicamente a escuchar a Jesús.

La mayor prioridad de nuestras vidas debe ser siempre buscar a Jesús, para que podamos aprender a ser como Él. María entendió que necesitaba aprender más de su Maestro y buscar las cosas que tienen valor eterno, esto es lo que aprendemos de ella y lo que debemos tratar de imitar. Sólo pasando tiempo con Jesús podremos parecernos a Él y ser de bendición para las personas que nos rodean.


Para realizar este artículo, se consultaron las siguientes referencias:

https://www.un.org/es/observances/womens-day

https://www.unwomen.org/es/news/in-focus/international-womens-day

https://es.unesco.org/commemorations/womenday

https://www.forbes.com.mx/forbes-life/dia-internacional-de-la-mujer-conmemoracion-8-de-marzo/

https://cristianismoactivo.org/maria-y-marta-escogiendo-correctamente-nuestras-prioridades

Dámaris Salazar

Autor
LCC. Productora de contenido digital en la Universidad de Montemorelos.
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